Julio Hazim: “Este país olvida a los hombres que lo levantaron”

La República Dominicana adolece de una falta de memoria histórica e institucional frente a los ciudadanos que dedicaron sus vidas a construir las bases del desarrollo nacional, según afirmó Julio Hazim. Al analizar el impacto del fallecimiento del ingeniero agrónomo Pedro Bretón, quien se desempeñó como secretario de Estado de Agricultura y administrador del Banco Agrícola, deploró el escaso reconocimiento público otorgado a su trayectoria. “Me llama mucho la atención que el hecho que un hombre de este nivel que haya fallecido solo aparece una esquela pequeña del Banco Agrícola”, cuestionó el comunicador, tras señalar que Bretón formó parte de una generación de técnicos y empresarios que “nunca pusieron la política delante de su función” y que trabajaron con el único norte de garantizar la autosuficiencia alimentaria del país.

Para el analista, esta indiferencia no constituye un hecho aislado, sino una tendencia arraigada en la sociedad dominicana que afecta tanto a antiguos servidores públicos como a destacados propulsores del sector privado. “Este país olvida a los hombres que lo levantaron”, sentenció Julio Hazim, indicando que el sostenimiento económico y la estabilidad de la nación desde el postrujillato se han debido principalmente a un empresariado comprometido que “mantuvo el desarrollo y que no se aprovechó de los gobiernos para mantener o aumentar su capital”. En su exposición, citó como ejemplos de este olvido colectivo a figuras de la dimensión de Alejandro Grullón, Donald Reid, Máximo y Tuturo Pellerano, Juan José Bellapart y Julio Brache, entre otros pioneros de la banca, los seguros, la industria y el comercio.

Finalmente, hizo un llamado directo a las organizaciones políticas, a las instituciones de los diferentes sectores productivos y a los propios núcleos familiares para que asuman la responsabilidad de rescatar y difundir el legado de sus miembros destacados. Lamentó que muchas familias decidan guardar silencio o “no mencionar” las grandes contribuciones de sus antepasados, permitiendo que sus nombres se diluyan en la cotidianidad. “Aprovecho para decirles que a los que les toca, que se han dedicado solamente a hacer dinero olvidándose de quién provienen, que se recuerden de sus progenitores que merecen por lo menos ser recordados”, concluyó de manera categórica.