República Dominicana importó más de US$130 millones en carnes premium en un solo año

La ganadería de carne en el país enfrenta desafíos estructurales significativos en su camino hacia la competitividad, especialmente frente a las exigencias del mercado internacional y el auge del sector turístico. El presidente del Patronato Nacional de Ganaderos, José Manuel Mallén, reveló la magnitud de las adquisiciones externas que realiza la nación en este renglón. “El año pasado aquí se importaron más de 130 millones de dólares en corte de carnes premium, cosa que realmente aquí nuestro mercado no produce”, señaló el directivo, al tiempo que ponderó que, de manera paralela, las exportaciones criollas de carne de res alcanzaron de forma inédita cerca de 15 millones de dólares.

El incremento en la demanda de cortes especializados está estrechamente vinculado a la expansión de la oferta hotelera y gastronómica en el territorio nacional. Según las explicaciones del representante agropecuario, el flujo constante de vacacionistas ejerce una presión directa sobre los abastecimientos tradicionales. “Ese millón de visitantes, turistas y visitantes, que tenemos mensualmente, son los 12 millones que estamos hablando, realmente demanda esa industria hotelera que está cada vez más en aumento”, enfatizó, precisando que las transformaciones en el área genética mediante fertilización in vitro permitirán cambiar la oferta del mercado local en un plazo proyectado de cuatro a cinco años.

Por su parte, el tesorero de la entidad, Alfredo Ríos, puntualizó que la sustitución de estas importaciones requiere un enfoque integral y de largo plazo debido a las particularidades geográficas de la región. El especialista detalló que el aparato productivo local debe superar barreras técnicas y alimentarias para alcanzar los estándares requeridos en los cortes de alta gama. “Lo que se está importando es difícil producirlo en el Caribe, o sea, en el trópico, por el simple hecho de que nosotros el sistema de alimentación que tenemos, la fibra que es la base de la alimentación, no es la fibra más óptima para que el ganado pueda desarrollar un marbling importante”, indicó, subrayando la pertinencia de adaptar tecnologías avanzadas a las fincas nacionales.