Julio Hazim: Hay cosas que están ocurriendo y la gente no se da cuenta
La actual coyuntura sociopolítica y económica del país refleja acontecimientos de trascendencia que pasan desapercibidos ante la opinión pública, debido al temor al poder y al desvío de atención provocado por las redes sociales. Julio Hazim enfatizó que su intención no es modificar conductas, sino aportar memoria histórica para que quienes deciden consideren los hechos del pasado. Respecto a la renuencia de ciertos sectores a cuestionar la gestión oficial, puntualizó que “mucha gente no pelea ni critica al gobierno por el temor de que el poder no se le reta”, advirtiendo además sobre el error de creer que los cargos públicos carecen de fecha de caducidad, ya que los dirigentes “piensan que el poder es eterno, piensan que no se termina”.
El comunicador expuso una serie de hechos recientes que evidencian la estrecha relación entre el Ministerio Público y los organismos de seguridad de los Estados Unidos, como el reconocimiento otorgado por la Procuraduría a un representante del FBI, el sometimiento previo de un agente de la DEA por corrupción y la restitución de visados a figuras imputadas. Sostuvo que estas situaciones forman parte de una política coordinada de largo alcance y exhortó a la ciudadanía a evaluar de manera conjunta dichos factores. “Existe una relación estrecha entre el Ministerio Público de República Dominicana y autoridades norteamericanas”, afirmó Julio Hazim, indicando que existen dinámicas de control internacional que van más allá del debate mediático superficializado por plataformas digitales.
Finalmente, se advirtió sobre el rezago de la estructura política local en comparación con la velocidad de la evolución económica y los hábitos de consumo de información de la sociedad dominicana, citando análisis sobre las brechas educativas y los problemas que realmente requieren atención prioritaria. Julio Hazim también señaló la ausencia en los principales diarios de informaciones de alta gravedad económica, tales como las alertas internacionales sobre comercio y la magnitud del endeudamiento público acumulado en los últimos años. Frente a los discursos institucionales sobre el combate a la corrupción y el curso de expedientes complejos, concluyó que la población merece claridad técnica sobre el destino y manejo de los fondos confiscados, indicando que “puede que usted pueda engañar a una persona toda la vida, puede engañar a un grupo pequeño de personas durante un tiempo, pero coger de pendejo a todo el país toda la vida es imposible”.

