Trump en Pekín
La visita de Donald Trump a Pekín estuvo cargada de simbolismo político. Xi Jinping lo recibió con honores imperiales y lo llevó al Templo de los Cielos, un gesto que subraya la continuidad histórica del poder chino. Durante el banquete, Xi advirtió sobre Taiwán y exhortó a no repetir la “trampa de Tucídides”, recordando cómo el temor de Esparta al ascenso de Atenas condujo a una guerra que debilitó a ambas. Luego, el recorrido por los jardines reforzó el mensaje: Xi mostró un árbol de 300 años que sobrevivió al unirse con otro. La metáfora es evidente. Xi quiere que Trump comprenda que la coexistencia estratégica es más inteligente que la confrontación.

