Ramón Santos advierte sobre márgenes de comercialización y necesidad de controles en productos básicos
Ramón Santos calificó como adecuada la convocatoria del presidente a diversos sectores nacionales ante la crisis global, aunque advirtió que el éxito de estos diálogos dependerá del desprendimiento de los participantes. Recordó una frase recurrente en negociaciones de intereses: “Señores, de este tipo de cosas no se sale sin un arañazo; hay que salir arañado”. Según explicó, en momentos de inestabilidad internacional causada por conflictos bélicos, es fundamental que los sectores productivos y comerciales cedan parte de sus beneficios para evitar que la inflación afecte desproporcionadamente a los consumidores.
En su análisis sobre el costo de la vida, señaló que el fenómeno de la inflación actual va más allá de las teorías clásicas de oferta y demanda, debido a que el número de intermediarios con capacidad económica ha disminuido, concentrando el mercado. “El intermediario, como han subido los costos, ya se acostumbró a unos márgenes más altos de la cuenta”, afirmó, subrayando la urgencia de transparentar estos beneficios. Propuso que, de ser necesario para preservar la paz pública, el Estado debería intervenir: “Si hay que coger 10 o 15 productos y retornar al sistema anterior de que el Estado tome el control y establezca controles de precio, hay que hacerlo”.
Finalmente, enfatizó que la tranquilidad nacional debe primar sobre cualquier acuerdo comercial o interés particular. Ramón Santos instó a las autoridades a “hilar fino” y a sincerar los costos de producción y comercialización de la canasta básica. “No hay nada por encima de la paz pública”, sentenció, sugiriendo que el gobierno debe garantizar al menos una docena de productos esenciales a precios accesibles para asegurar la alimentación mínima de la población dominicana frente a las incertidumbres de una posible conflagración mundial.

