Julio Hazim define la inteligencia artificial como una “robótica del pensamiento”
Julio Hazim analizó el impacto y la naturaleza de la inteligencia artificial, comparando su evolución con la de la robótica tradicional. Durante su intervención, planteó que así como los robots fueron diseñados por humanos para sustituir la mano de obra física, esta nueva tecnología representa una transformación en el plano cognitivo. “La inteligencia artificial es una robótica del pensamiento”, afirmó, tras cuestionar quién controla y programa estos sistemas que hoy permean diversos ámbitos de la sociedad.
En su exposición, detalló que consultó a las propias herramientas tecnológicas sobre los riesgos de que los usuarios adopten como propias las ideas generadas por la máquina. Según explicó, la respuesta obtenida indica que no existe un mecanismo automático para evitarlo. “La inteligencia artificial no puede sustituir el juicio humano”, sostuvo, al tiempo que advirtió sobre el riesgo real de que las personas repitan contenidos sin analizarlos previamente ni poseer la capacidad crítica para manejar los temas que asumen como suyos.
Finalmente, destacó que el uso correcto de estas herramientas depende de una responsabilidad compartida entre el desarrollador y el usuario. Subrayó que la tecnología debe ser clara y no manipular, mientras que el ciudadano debe “cuestionar, adaptar y entender desde antes de repetir”. Para Julio Hazim, el fenómeno de adoptar ideas ajenas sin análisis no es exclusivo de la modernidad, pues “también ocurre con medios tradicionales, con redes sociales y con figuras públicas”, concluyendo que la inteligencia artificial está diseñada para no fomentar la dependencia ciega.

