César Richardson: “La prevención de las adicciones debe comenzar desde los 3 años”
El especialista en prevención y rehabilitación de adicciones, César Richardson, afirmó durante su participación en el programa Revista 110 que las intervenciones para evitar el consumo de sustancias deben iniciarse en las etapas más tempranas de la vida. De acuerdo con el experto, las iniciativas implementadas históricamente en la sociedad han resultado insuficientes debido al enfoque tardío con el que se abordan. Al respecto, sostuvo que “los programas que se están implementando en nuestro país y en otras naciones de prevención han sido un fracaso; la prevención debe de iniciar desde la preinfancia, de 3 a 6 años”. En esta fase inicial, Richardson detalló que el abordaje debe enfocarse en la enseñanza sobre el cuidado de la salud y del cuerpo, para luego introducir información sobre los riesgos y las consecuencias de las sustancias en la etapa escolar de los 7 a 10 años, antes de llegar a la adolescencia, a la cual calificó como “la etapa más vulnerable”.
Al analizar la dinámica del consumo y la efectividad de las medidas punitivas globales, Richardson argumentó que la estrategia de persecución no ha logrado detener el avance de las sustancias ni de las patologías asociadas. “La guerra contra la droga ha sido un fracaso total, no podemos señalar ninguna situación positiva”, manifestó el especialista, agregando que las políticas de estado deben reorientar sus recursos económicos y formativos hacia el ámbito familiar y escolar. Asimismo, enfatizó el impacto negativo que genera la adicción no solo en el individuo, sino en la comunidad en general, precisando que “alrededor del 60% de las emergencias en los hospitales está relacionada con algún tipo de consumo de sustancia”, por lo que consideró imprescindible dotar a la niñez de una identidad y autoestima fortalecidas para resistir la exposición al entorno.
En relación a las nuevas modalidades de consumo, Richardson alertó sobre el auge de los cigarrillos electrónicos entre la población joven y su función como catalizador hacia dependencias más severas. Según explicó, el uso de estos dispositivos altera la respuesta neurológica a edades tempranas y facilita la administración encubierta de diversos tipos de drogas. “El vaper es una de las cosas que está hoy día condicionando a la juventud y a la niñez a que posteriormente lleguen a consumir otro tipo de sustancias”, advirtió el especialista, reiterando que cuanto más temprana es la exposición a cualquier narcótico, mayores son las lesiones permanentes en el desarrollo cerebral.

