Pepe Abreu revela el “doble techo” con el que empresarios buscan modificar el cálculo de la cesantía laboral

El presidente del Consejo Nacional de la Unidad Sindical (CNUS), Rafael (Pepe) Abreu, reveló detalladamente las exigencias del sector empresarial que mantienen trabado el consenso definitivo para la reforma del Código Laboral en la República Dominicana. El dirigente sindical aclaró que la actual propuesta de reforma no nació del movimiento de los trabajadores, sino que fue un requerimiento exclusivo del empresariado debido a que el código vigente posee un carácter proteccionista para los derechos de los empleados.
Durante su participación en el programa Síntesis con Michael Hazim, Abreu explicó que el mecanismo de “doble techo” que el sector empleador propuso aplicar de cara al futuro busca limitar drásticamente los montos por desahucio mediante el establecimiento de un tope máximo de seis años para el cálculo del tiempo de servicio, sin importar que el empleado acumule una antigüedad real mucho mayor en la empresa. Asimismo, la propuesta contempla un segundo techo salarial donde la indemnización nunca podría superar el equivalente a diez salarios mínimos del sector al que pertenezca el trabajador, afectando por igual el cálculo tanto de puestos operativos como de altos gerentes. Para complementar esta reducción, el empresariado propuso cambiar la metodología tradicional basada en el último sueldo devengado y sustituirla por un promedio de los ingresos de toda la vida laboral del empleado.
Abreu advirtió que, según los cálculos indexados por el propio sindicato, bajo este esquema la cesantía más alta en el país quedaría topada en unos 250,000 pesos sin importar el salario real del afectado. El líder sindical señaló que rechazaron de plano esta propuesta debido al peligro inminente de que se produjera un desmonte de nóminas, una práctica en la que las empresas podrían despedir al personal antiguo con el único fin de recontratarlo bajo el nuevo régimen de topes económicos.
Al abordar los argumentos sobre la competitividad y la adecuación a la Ley 87-01 de Seguridad Social, Abreu recordó que en el año 2001 se contempló crear un Seguro de Desempleo sustitutivo de la cesantía. Sin embargo, el dirigente reveló que un estudio exploratorio realizado por técnicos extranjeros fue archivado tras demostrarse que, debido a los altos niveles de desempleo en el país, dicho seguro no sería sostenible y resultaría mucho más costoso e impositivo para las propias empresas que el régimen de cesantía actual.
A pesar del tranque definitivo con la cesantía —motivo por el cual el Poder Ejecutivo sometió el proyecto al Congreso excluyendo este punto — Abreu enfatizó que el movimiento obrero demostró flexibilidad y cedió en múltiples demandas operativas para complacer al empresariado. Dentro de los aspectos procesales que ya se encuentran aprobados en primera lectura por la Cámara de Diputados, se destaca la flexibilización de la jornada laboral, la cual permitirá la redistribución de las 44 horas semanales por mutuo acuerdo para eliminar la obligatoriedad clásica de trabajar los sábados hasta el mediodía. De igual forma, para controlar los embargos temerarios que afectan a las PYMES, se introdujo la figura de la octava franca que otorga ocho días laborables de plazo de notificación y se estableció que cualquier oferta de pago cierto por parte del empleador en los tribunales detiene inmediatamente las ejecuciones.
La reforma también incluye un mecanismo de celeridad judicial que fija un plazo máximo de 24 meses para que los jueces emitan fallos en las sentencias laborales, reduciendo la incertidumbre legal de las empresas en procesos que antes se eternizaban. En materia de modernización tecnológica y seguridad, el proyecto integró de manera consensuada la regulación del teletrabajo y la facultad legal del empleador de ordenar pruebas antidoping a trabajadores que manejen maquinaria peligrosa o laboren en áreas de riesgo.
Ante las recientes presiones de diversas organizaciones empresariales que buscan frenar la aprobación del proyecto en segunda lectura o en el Senado debido a la exclusión de la cesantía, Abreu fue tajante al declarar que si el proyecto perime otra vez, el sector sindical lo aplaudirá con las dos manos, ya que ellos nunca solicitaron modificar la ley vigente. Finalmente, el presidente del CNUS hizo un llamado directo a los senadores para que no se pongan creativos y ratifiquen lo aprobado por los diputados, asegurando que los cambios procesales incluidos ya representan un avance sustancial para la funcionalidad de las empresas dominicanas en el complejo contexto económico actual.