Crítica responsable

La convocatoria presidencial a un consenso nacional exige una oposición madura, capaz de distinguir entre crítica responsable y oportunismo. En un contexto global incierto, donde la seguridad energética y la estabilidad económica están en riesgo, no todo puede reducirse al cálculo político. La población necesita información veraz, orientación y una clase dirigente que contribuya a la preparación ante emergencias sin sembrar alarma. La oposición tiene el deber democrático de fiscalizar, pero también de aportar soluciones y reconocer cuando el interés nacional está por encima del debate partidario. Hoy, más que nunca, todos los sectores deben asumir que la gobernabilidad es un esfuerzo compartido.