Presidente del CONEP define como un “parche temporal” las medidas económicas recientes y exige eficiencia en el gasto público

El presidente del Consejo Nacional de la Empresa Privada (CONEP), Celso Juan Marranzini, definió las recientes variaciones impositivas como un “parche temporal”. Explicó que, si bien el sector privado siempre da un paso al frente ante situaciones de crisis, estas disposiciones transitorias de dos años no sustituyen la gran tarea pendiente: una reforma fiscal integral según lo manda la Estrategia Nacional de Desarrollo.
El líder empresarial fue enfático en que el esfuerzo no puede ser exclusivo de los contribuyentes y exige que el Gobierno cumpla con su parte mediante la reducción de gastos superfluos y una correcta focalización de los subsidios. “No es no gastar, es gastar mejor”, puntualizó, reiterando la urgencia de mandar un mensaje contundente de autoridad en la administración de las finanzas públicas.
Al evaluar el panorama macroeconómico, Marranzini advirtió que el país no puede “dormirse en los laureles” frente a los indicadores económicos positivos actuales porque el dinamismo de hoy es fruto de esfuerzos realizados en el pasado y que persisten importantes desafíos de competitividad frente a mercados con ventajas arancelarias en Estados Unidos. Por ello, respaldó iniciativas de largo plazo como la META 2036, la cual busca un crecimiento sostenido del 6% anual para duplicar la economía y vencer la trampa de la renta media.
Entrevistado en el programa Síntesis con Michael Hazim, el presidente del CONEP atribuyó el actual estancamiento en la reforma labora la una desconfianza surgida tras el distanciamiento del diálogo tripartito dentro del Congreso Nacional. Instó a reabrir los espacios de concertación, señalando que la prioridad del nuevo marco regulatorio debe enfocarse en mitigar la informalidad laboral y potenciar la productividad mediante la educación técnica, las carreras STEM y el dominio del inglés.
Marranzini expresó también su oposición a las modificaciones de la Ley de Residuos Sólidos adoptadas por el Congreso, calificándolas como un “grave error” y un “precedente fatal” porque el proceso se manejó sin el debido aval técnico ni consenso, pretendiendo elevar de forma desproporcionada las tarifas a las mismas empresas que acaban de apoyar el paquete fiscal.
Finalmente, al abordar el déficit eléctrico, el dirigente empresarial precisó que para solucionar este problema histórico de raíz es indispensable mantener inversiones constantes en la colocación de medidores y mejorar las redes de distribución, combatir el fraude y reducir tanto la pérdida técnica como la brecha tarifaria, complementando los avances logrados en la diversificación de la matriz con generación moderna a base de energías renovables y gas natural.