José Santos Taveras denuncia presiones y falta de pago tras venta de Planeta Azul
El fundador de Agua Planeta Azul, José Santos Taveras, reveló que la venta de su participación mayoritaria a la sociedad Loganville se produjo bajo un esquema de presión que incluyó el bloqueo de créditos bancarios y suministros. “Un grupo poderoso como este fue capaz de lograr que la banca cerrara todas sus puertas a la empresa”, afirmó, señalando que se vio forzado a negociar tras verse obligado a paralizar a cientos de empleados por falta de materia prima. El exfuncionario calificó el proceso como una imposición donde la contraparte controlaba todos los estamentos de la negociación.
En el ámbito legal, Santos Taveras denunció el incumplimiento en el pago de deudas pendientes con su hija, Wendy Santos, relativas a prestaciones laborales y préstamos personales. A pesar de existir sentencias favorables, el empresario cuestionó la reciente suspensión de la ejecución de dichas decisiones por parte de la Suprema Corte de Justicia. “Es poco delicado que el presidente de la Suprema Corte esté juzgando un caso con el mismo presidente de la oficina de abogados que está luchando contra nosotros”, expresó, sugiriendo que debería existir una inhibición por la cercanía entre las partes involucradas.
Finalmente, el exgobernador del Banco Central defendió la integridad de su familia frente a comunicados que tildó de falsos y que buscan empañar su honor. Santos Tavera hizo un llamado a los propietarios reales del grupo inversor para que honren los acuerdos establecidos, mencionando que aún mantienen retenidos fondos millonarios en una cuenta de garantía sin justificación válida. “Hay que matarme para quitarme el honor de mi familia”, sentenció, al asegurar que cuenta con las auditorías y pruebas necesarias para demostrar que la información financiera entregada durante la venta fue totalmente veraz.

