Cuba ha quedado fuera del nuevo mapa geopolítico mundial

Greysis de la Cruz analizó la crítica situación que atraviesa Cuba, señalando que la isla no solo enfrenta una crisis económica, sino el “agotamiento de un modelo y de una narrativa” que ya no encuentra lugar en el contexto internacional actual. Según los analistas del programa, el mundo se ha reorganizado con nuevas alianzas y conflictos, mientras que la nación caribeña se ha quedado detenida y aislada dentro del tablero geopolítico global. “Cuba se ha quedado fuera del mapa geopolítico actual; está enfrentando un proceso de final de una época”, se afirmó durante la intervención.

La crisis se ha visto agravada por un “estrangulamiento” energético y económico que afecta sus principales fuentes de ingresos, como el turismo. Se informó que importantes cadenas hoteleras como Meliá han tenido que cerrar instalaciones, mientras aerolíneas internacionales como Air Europa e Iberia realizan paradas técnicas en República Dominicana para reabastecerse de combustible debido a la escasez en la isla. Sobre la precaria situación interna, se destacó que “los cubanos tienen que comprar gasolina en dólares” y enfrentan apagones diarios que paralizan hospitales, escuelas y hogares, sumado a una escasez crónica de alimentos.

El análisis subrayó que Cuba ha perdido la importancia estratégica que ostentó durante la Guerra Fría, cuando era un referente ideológico y una prioridad para potencias como la Unión Soviética. En la actualidad, sus antiguos aliados no representan un auxilio real: “Rusia no puede sostener a Cuba; tiene sus propios problemas, su propia guerra y sus propias sanciones”. Asimismo, se indicó que China solo invierte donde hay estabilidad económica para recuperar su capital, dejando a la isla en una posición de vulnerabilidad sin precedentes, especialmente tras la drástica caída del comercio con Venezuela.

Ante la presión de la administración de Donald Trump y la aplicación de una “diplomacia coercitiva”, incluso socios cercanos como Nicaragua han comenzado a distanciarse, imponiendo visados a los cubanos para frenar el flujo migratorio hacia Estados Unidos. “Cuba ha permanecido pegada a un mundo que ya no existe”, señalaron los comentaristas, advirtiendo que el liderazgo político cubano debe entender el cambio estratégico en la política exterior de EE. UU. para poder sobrevivir bajo las nuevas condiciones del hemisferio.

Finalmente, se planteó que la única vía de salida para la isla es una negociación profunda y un cambio de estrategia. A pesar del panorama sombrío, se mencionó como un dato positivo que tanto el gobierno de Cuba como el de Estados Unidos han admitido la existencia de un acercamiento para dialogar. “Cuba está obligada a adaptarse o se va a quedar fuera”, concluyó el análisis, enfatizando que el país debe buscar beneficios que permitan aliviar la situación de sus ciudadanos en este nuevo orden mundial.