Polarización en EE. UU.
La lectura política de EEUU como una nación dividida entre “ricos” y “minorías” simplifica una realidad mucho más compleja. El ascenso de líderes de origen migrante, como el caso del musulmán indio en Nueva York, no es una amenaza: es una evolución democrática. Los partidos tradicionales han radicalizado sus discursos, pero reducir el voto demócrata a “ilegales, homosexuales y negros” es ignorar que esas minorías también son ciudadanos, contribuyentes y líderes. La democracia se fortalece cuando incluye, no cuando excluye.

