Virgilio Almánzar advierte que la erosión del derecho internacional empuja al mundo hacia el caos
El presidente del Comité Dominicano de los Derechos Humanos (CDDH), Virgilio Almánzar, alertó que el debilitamiento del derecho internacional y de los mecanismos de control entre los Estados está llevando a la comunidad internacional a un escenario de confrontación permanente que amenaza la estabilidad global y la supervivencia humana.
Almánzar sostuvo que en la actualidad existen gobiernos que actúan bajo la premisa de que no hay límites ni consecuencias, lo que —a su juicio— representa una ruptura grave del orden jurídico internacional establecido tras la Segunda Guerra Mundial. Señaló que esta conducta erosiona la Carta de las Naciones Unidas y desnaturaliza los principios que regulan las relaciones entre los Estados.
Al referirse al plano local, denunció que en territorio dominicano se han producido hechos que equivalen a la aplicación de la pena de muerte, a pesar de que esta figura no existe en el ordenamiento jurídico nacional. Citó como ejemplo el bombardeo de una embarcación en aguas cercanas a Alto Velo, donde habrían muerto ciudadanos dominicanos, sin que hasta el momento se haya esclarecido oficialmente lo ocurrido ni se hayan determinado responsabilidades.
Indicó que el Estado dominicano tiene la obligación constitucional y moral de garantizar la vida de sus ciudadanos y de investigar cualquier acción que vulnere ese derecho, independientemente de que ocurra en tierra firme o en aguas nacionales. Afirmó que el silencio institucional frente a estos casos debilita la confianza en el sistema de protección de los derechos humanos.
En el ámbito internacional, Almánzar cuestionó acciones militares unilaterales, bombardeos a infraestructuras civiles y la apropiación de bienes en aguas internacionales, prácticas que —según dijo— se están normalizando peligrosamente. Advirtió que este patrón de conducta abre la puerta a una lógica de fuerza que puede ser replicada por otras potencias, generando un escenario de “piratería internacional” sin reglas claras.
El dirigente de derechos humanos expresó preocupación por la escalada de tensiones en distintas regiones del mundo, incluyendo Europa del Este y América Latina, y señaló que cualquier confrontación directa entre potencias nucleares podría tener consecuencias irreversibles para la humanidad. En ese contexto, llamó a retomar la diplomacia, el respeto a la soberanía y los mecanismos multilaterales como única vía para preservar la paz.
Almánzar definió la lucha por la paz y la justicia como un imperativo ético y político, y afirmó que el desarrollo de las naciones solo es posible en un entorno de estabilidad y respeto al derecho internacional. Aseguró que las organizaciones de derechos humanos continuarán denunciando los abusos y promoviendo soluciones pacíficas a los conflictos.

