Michael Hazim valora nuevo reglamento eléctrico y advierte impacto de la ley de compras: “Quien firme ahora tendrá que orar temprano”
Michael Hazim destacó en Revista 110 la emisión del nuevo reglamento de la Superintendencia de Electricidad sobre generación distribuida, calificándolo como un paso necesario para fomentar la instalación de paneles solares en hogares y comercios. Resaltó como avances clave la digitalización total de las solicitudes, la aplicación del silencio administrativo positivo —que aprueba automáticamente las solicitudes no respondidas en el plazo—, la eliminación del límite de penetración del 15 %, la instalación sin costo del medidor bidireccional y la devolución de hasta el 100 % del crédito por energía excedente inyectada al sistema, además de permitir sistemas sin conexión a las EDE.
Hazim explicó que estas medidas reducen trabas históricas y hacen más atractiva la inversión en energía solar, especialmente al combinarse con los incentivos fiscales que permiten deducir del impuesto sobre la renta el costo de paneles e inversores. No obstante, aclaró que el Estado sigue obligado a garantizar la capacidad instalada para suplir la demanda nocturna y los picos de consumo, por lo que la transición energética será progresiva y dependerá del abaratamiento de las baterías y de la estabilidad del sistema eléctrico nacional.
En otro orden, el comunicador advirtió sobre la entrada en vigencia del reglamento de la nueva Ley de Compras y Contrataciones Públicas, señalando que “el juego cambió” para funcionarios y suplidores. Indicó que la normativa introduce responsabilidad administrativa, civil y penal personal para quienes firmen procesos, elimina prácticas como la fragmentación de compras y obliga a mayor planificación y transparencia, incluso en subcontrataciones. Hazim subrayó que los casos en justicia deben analizarse a la luz de la ley vigente al momento de los hechos, pero enfatizó que, a partir de ahora, quien participe en comités de compras deberá conocer a fondo la ley o abstenerse de firmar, porque las consecuencias serán directas y personales.

