Michael Hazim explica marco legal y regulatorio de las inversiones de las AFP
Las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP) operan bajo los lineamientos de la Ley 87-01, la cual establece que la búsqueda de rentabilidad debe realizarse dentro de un marco regulado y en instrumentos financieros debidamente autorizados. Michael Hazim detalló que los recursos asignados a estas entidades no pueden utilizarse de manera discrecional, señalando que «una AFP no puede invertir donde quiera porque no está invirtiendo su dinero, tiene que invertir según dispone la ley y donde dispone la ley». Asimismo, puntualizó que el objetivo fundamental de las inversiones es garantizar un rendimiento real, asegurando que «una de sus principales objetivos, fuera de que el dinero esté seguro, es que esa rentabilidad sea por encima de la inflación».
El analista repasó las alternativas contempladas por la legislación para la colocación de dichos fondos, que abarcan desde títulos emitidos por el Banco Central y bonos del Gobierno a través del Ministerio de Hacienda, hasta depósitos en entidades financieras y títulos de oferta pública. Sobre este último punto, destacó las exigencias que deben cumplir las compañías que participan en el mercado bursátil, afirmando que «para tú lograr hacer esas emisiones en cualquiera de los modelos, usted tiene que pasar por un sistema de años de transparencia». Añadió que para acceder a este tipo de financiamiento se requiere «tomar la decisión de que usted mismo no puede hacer lo que usted quiera con su empresa, porque usted tiene que abrirse a la transparencia de años».
Respecto al rol de los organismos de supervisión, sostuvo que la Superintendencia de Pensiones (SIPEN) y la Superintendencia del Mercado de Valores vigilan las transacciones y las empresas participantes para evitar irregularidades en el manejo de los ahorros de los trabajadores. En ese sentido, resaltó que si las normativas no contemplaran tales restricciones, «aquí no se pudiera, ni el órgano regulatorio ni la AFP puede hacer lo que quiera con tu dinero, ni es verdad que aquí le pueden colocar a cualquiera el dinero». Finalmente, remarcó la rigurosidad del sistema al manifestar que «si fuera así, todo el mundo fuera público», precisando que de no exigirse dichos requisitos regulatorios para operar en el mercado de valores, «Mantequilla nos quedara chiquito».

