Legislación en Nueva York para proteger la privacidad del ADN y los Derechos Civiles

La dirección de comunicaciones del Senado de Nueva York (SD32), informa sobre un acontecimiento trascendental en la defensa de los derechos de privacidad de los neoyorquinos. Y es que, el senador Estatal Luis Sepúlveda ha presentado el Proyecto de Ley S7734, marcando un audaz avance hacia la restricción de las intrusivas búsquedas de ADN familiar realizadas por las agencias de aplicación de la ley. Esta propuesta legislativa, que aboga por la prohibición de esta controvertida técnica, destaca un momento crucial en la lucha contra la discriminación y la preservación de las libertades civiles.

“Las búsquedas de ADN familiares plantean un desafío evidente a los fundamentos de nuestros derechos de privacidad”, afirmó el Senador Sepúlveda. “El uso de tales métodos puede involuntariamente señalar a individuos que no tienen participación en actividades criminales, vulnerando la presunción de inocencia y posiblemente dando lugar a un escrutinio injustificado”.

La práctica de utilizar el ADN familiar en investigaciones criminales ha estado bajo un escrutinio intensivo. Aunque se pretende ayudar en la resolución de crímenes, tiene la consecuencia no deseada de afectar de manera desproporcionada a las comunidades minoritarias, contribuyendo al sesgo sistémico y a una violación de la privacidad genética.

“Imaginen un mundo donde su composición genética personal podría involuntariamente involucrarlos en una investigación criminal simplemente porque comparten ADN con alguien que podría estar involucrado en un crimen. Esto no es el futuro que queremos para Nueva York”, afirmó Sepúlveda. “Nuestro proyecto de ley establece una línea definitiva sobre cómo se puede y no se puede utilizar el ADN, asegurando que los derechos civiles de nuestros ciudadanos no sean eclipsados por tácticas policiales excesivamente entusiastas”.

Al enfatizar la importancia de esta legislación, el senador Sepúlveda no solo aboga por la protección de la privacidad de las personas, sino que también toma una posición para combatir las corrientes subyacentes de discriminación que impregnan aspectos del sistema de justicia penal.

La aprobación de este proyecto de ley posicionaría al Estado de Nueva York como líder en la protección de la información genética y como un faro de los derechos civiles, estableciendo un precedente que podría resonar en los pasillos de las legislaturas estatales de todo el país.

Sin implicaciones fiscales, el proyecto de ley está listo para una acción inmediata. Es un testimonio del compromiso de Nueva York en liderar el camino en la reforma progresista y en la lucha por una sociedad equitativa.