Julio Hazim vincula Venezuela, narcotráfico y poder del Estado y advierte sobre una etapa inédita de inestabilidad regional

Julio Hazim analizó el escenario político regional a partir del caso venezolano, la acusación formal del gobierno de Estados Unidos contra Nicolás Maduro y altos funcionarios de su régimen, y las implicaciones que estos hechos tienen para la República Dominicana, en un contexto que definió como uno de los más complejos y desconcertantes de las últimas décadas.

Hazim sostuvo que los gobiernos atraviesan etapas naturales de agotamiento y que incluso las dictaduras tienen límites históricos, usualmente condicionados por la duración del liderazgo personal que las encarna. En ese marco, señaló que los sistemas constitucionales modernos buscan evitar la concentración prolongada del poder mediante períodos definidos y reglas claras de reelección, aunque advirtió que muchos gobernantes consideran insuficiente el tiempo del mandato para ejecutar transformaciones profundas.

Al referirse al presidente Luis Abinader, recordó su trayectoria electoral desde 2012 hasta su reelección en 2024, subrayando que no se puede subestimar la experiencia acumulada en cuatro procesos electorales consecutivos. Sin embargo, puntualizó que la República Dominicana actual enfrenta un contexto distinto al de 2016 o 2020, con una economía altamente dependiente de las divisas, el turismo, las zonas francas, la agroindustria, el endeudamiento y, de manera no oficial pero influyente, actividades ilegales como el narcotráfico.

Hazim afirmó que el narcotráfico constituye una de las columnas ocultas de la economía regional y que su poder se refleja incluso en la representación política, sin que ello genere el escándalo que debería, al tratarse —según dijo— de la expresión directa del poder económico. En ese sentido, advirtió sobre la fragilidad del modelo dominicano, altamente expuesto a factores externos como las remesas, el turismo y las decisiones fiscales de Estados Unidos.

En relación con Venezuela, explicó que la acusación presentada en un tribunal federal de Nueva York describe al régimen venezolano como una estructura criminal transnacional que habría capturado el Estado para operar una red de narcotráfico a gran escala, utilizando instituciones oficiales, fuerzas armadas, aeropuertos, puertos y cobertura diplomática. Detalló que la acusación incluye cargos de conspiración de narcoterrorismo, tráfico internacional de drogas y uso de armas de guerra, además de solicitudes de decomiso total de bienes y activos.