Julio Hazim afirma que no todos los candidatos están en capacidad de enfrentar un debate político de fondo
Julio Hazim sostuvo que el escenario político dominicano rumbo a las elecciones de 2028 evidencia una realidad compleja en la que no todos los aspirantes presidenciales están preparados para enfrentar debates de fondo sobre los principales problemas del país, en especial aquellos vinculados a la economía, el presupuesto público y las decisiones estructurales del Estado.
Hazim señaló que la campaña electoral ya se encuentra en marcha, con un horizonte de más de 800 días hasta mayo de 2028, y que desde ahora se observan ventajas claras para la Fuerza del Pueblo frente a las demás organizaciones políticas, mientras el Partido Revolucionario Moderno enfrenta el reto de no contar con un presidente-candidato y tener varios precandidatos que forman parte del gobierno.
Indicó que esta situación coloca al presidente Luis Abinader en la posición de árbitro interno, obligado a facilitar una definición temprana de la candidatura oficialista para evitar que los aspirantes carguen con los errores de la gestión sin poder capitalizar sus aciertos. Afirmó que los funcionarios que aspiran no pueden desempeñar simultáneamente funciones de gobierno y de campaña sin afectar la equidad del proceso.
Al referirse a los posibles escenarios de debate, Hazim consideró que no todos los aspirantes están en condiciones de confrontar a figuras con experiencia como Leonel Fernández en discusiones abiertas sobre temas estructurales. Señaló que mientras algunos candidatos destacan por su gestión administrativa o su proyección mediática, otros cuentan con una formación técnica que les permitiría sostener debates más complejos en materia económica, institucional y jurídica.
Planteó que el país necesita escuchar de los aspirantes propuestas concretas sobre asuntos como la relación con Haití, el déficit presupuestario, el sistema eléctrico, la sostenibilidad de la seguridad social, el financiamiento de la salud y la educación, así como el costo real de los derechos consagrados en la Constitución. A su juicio, exponer soluciones a estos temas no constituye campaña anticipada, sino una obligación mínima de quienes aspiran a dirigir el Estado.
Hazim advirtió que existe una brecha entre las expectativas ciudadanas y la capacidad financiera del Estado, al señalar que el presupuesto nacional resulta insuficiente para cubrir de manera universal servicios como educación y salud sin copagos ni limitaciones, lo que obliga a una discusión honesta sobre prioridades, financiamiento y responsabilidades compartidas.
Asimismo, cuestionó que algunas acciones de alto impacto mediático se presenten como grandes logros, cuando existen necesidades más urgentes en áreas como servicios básicos, regulación ambiental y justicia social. En ese contexto, afirmó que la política dominicana se encamina a un proceso en el que el debate de ideas y la preparación técnica marcarán una diferencia determinante entre quienes solo pueden hacer campaña y quienes realmente pueden gobernar.

