Crisis eléctrica: Experto advierte que RD está sentada sobre una “bomba de tiempo”

El ingeniero Bernardo Castellanos afirmó que la República Dominicana enfrenta un riesgo inminente de colapsos totales en el suministro eléctrico debido a fallas recurrentes y la falta de previsión en el sistema. “Este país sí está sentado en una bomba de tiempo con los blackouts porque lo que pasó en noviembre puede volver a pasar”, advirtió el especialista, señalando que los informes técnicos de los apagones generales recientes identifican a la unidad 2 de Punta Catalina como el factor determinante del colapso del sistema. Según Castellanos, la ausencia de una “reserva fría” adecuada y la falta de implementación de las recomendaciones técnicas mantienen al país en una situación de vulnerabilidad extrema.

Respecto a la gestión de las Empresas Distribuidoras de Electricidad (EDE), el técnico subrayó que el problema central no es la cobranza, sino la incapacidad para medir y facturar la energía comprada a los generadores. “Las distribuidoras no tienen problemas de cobranza porque ellas cobran sobre el 95% de lo que facturan; el problema es que no facturan el 40% de la energía que compran porque no la miden”, explicó. Esta deficiencia administrativa se traduce en un déficit fiscal que representa el 40% del total nacional, costándole al Estado dominicano aproximadamente 150 millones de dólares mensuales en subsidios para cubrir las pérdidas de energía no contabilizada.

Finalmente, Castellanos criticó la irresponsabilidad en la aprobación masiva de proyectos de energía renovable sin contar con sistemas de almacenamiento adecuados. El experto indicó que la intermitencia del sol y el viento, sin el respaldo de baterías, genera inestabilidad y pérdidas millonarias para los inversionistas. “Aprobando esa cantidad de proyectos sin almacenamiento es lo que está produciendo el problema… ya eso está ocasionando pérdidas a los inversionistas privados que superan los 30 millones de dólares”, sostuvo. Para el ingeniero, la prioridad nacional debe ser eliminar el déficit de las distribuidoras mediante la inversión en medición y la instalación de al menos 1,000 MW adicionales de reserva para estabilizar el sistema.