Burocracia estatal y permisología: una retranca para el desarrollo y la salud
Julio Hazim analizó el impacto negativo de la excesiva permisología en sectores clave como la construcción y la salud, señalando que los trámites administrativos se han convertido en un obstáculo para la eficiencia. Según sus declaraciones, aunque las regulaciones son necesarias para garantizar la seguridad y el orden, el sistema actual fomenta retrasos que muchas veces derivan en focos de corrupción. “Estamos llenos de permisos y medio ambiente, obras públicas, salud pública… el problema es que a veces eso es fuente de corrupción”, afirmó Julio Hazim, subrayando que incluso existen empresas que utilizan estos procesos para impedir la entrada de competidores al mercado.
En el ámbito sanitario, la situación se torna más crítica, ya que la falta de articulación entre los administradores de salud y los prestadores de servicios afecta directamente al ciudadano. Julio Hazim explicó que la estructura sanitaria dominicana funciona como un laberinto donde los intereses burocráticos suelen prevalecer sobre las necesidades médicas inmediatas de la población. Al respecto, fue enfático al declarar que “cada procedimiento depende más de la burocracia que de la urgencia del paciente”, indicando que el derecho humano a la salud se ve comprometido por controles administrativos que no distinguen la gravedad de las enfermedades.
Finalmente, se planteó que la desigualdad en el país no reside en la enfermedad en sí, sino en el tortuoso camino que deben recorrer los ciudadanos para recibir atención y medicamentos. Julio Hazim destacó que mientras el paciente atraviesa un trayecto de consultas, analíticas y recetas, el origen y la calidad de los servicios permanecen en la incertidumbre. “La desigualdad no está en la enfermedad sino en el camino para tratarla”, concluyó, haciendo un llamado a revisar el papel del Estado y de las superintendencias para que funcionen como verdaderos protectores de los intereses de la población y no como meros entes burocráticos.

