Análisis de la agenda presidencial y los desafíos eléctricos en la recta final del mandato
En su más reciente intervención, Julio Hazim analizó la actual coyuntura política y social de la República Dominicana, destacando que el presidente Luis Abinader se encuentra en una etapa donde ya no tiene deudas políticas con los sectores que lo ayudaron a llegar al poder. “Usted no le debe a nadie ahora en el tiempo que queda”, afirmó Julio Hazim, señalando que el mandatario ha cumplido compromisos con diversas fuerzas políticas y sectores sociales. Según el analista, a falta de poco más de 900 días para concluir su gestión, la prioridad de Abinader debe ser ejecutar una agenda propia sin la necesidad de pagar favores, enfrentando retos como la selección de un sucesor y la mejora del sistema presupuestario sin recurrir a nuevos impuestos o préstamos excesivos.
Respecto a la crisis energética manifestada en los recientes apagones generales, Julio Hazim planteó que dos eventos de esta magnitud en apenas tres meses resultan preocupantes, aunque reconoció que el sistema arrastra problemas históricos de distribución y tecnificación. Sostuvo que “ese apagón no es el daño que le produce a una gente pobre… es la cantidad de plantas eléctricas que se encienden” y el costo operativo que esto representa. Asimismo, sugirió que la inexperiencia de nuevos técnicos y posibles factores de sabotaje podrían estar influyendo en la inestabilidad del servicio, advirtiendo que “es imposible que un sistema se vaya por tantas horas sin que haya una justificación que uno entienda”.
Finalmente, Julio Hazim abordó las tensiones en los medios de comunicación y el ámbito profesional, lamentando el conflicto personal entre Nuria Piera y el doctor Fadul. Sobre este tema, defendió la labor humanitaria del médico, aclarando que “no hay nadie que haya visitado el doctor Fadul en su consultorio que en caso de no tener con qué pagar él le haya negado el servicio”. También expresó su preocupación por el futuro de la prensa escrita, indicando que, ante los rumores de digitalización total de algunos diarios, la prensa impresa sigue siendo la mayor “garantía de la veracidad” frente a la proliferación de fenómenos de redes sociales que a menudo distorsionan la realidad.

