Julio Suero advierte que más del 70% del agua producida en el país se pierde

El ingeniero Julio Suero reveló que la República Dominicana enfrenta graves deficiencias en la gestión de sus recursos hídricos, señalando que la falta de sistemas de medición impide un control efectivo del suministro. “Las pérdidas son de más del 70%, seguro”, afirmó el especialista, quien detalló que actualmente entran 20 metros cúbicos por segundo a la capital, una cantidad significativamente superior a la de otras grandes ciudades de América Latina y Europa que cuentan con poblaciones mayores. Suero explicó que el abastecimiento actual se sostiene bajo un esquema económicamente insostenible, debido a que “el 70% es por bombeo y el 30% por gravedad”, lo que genera costos operativos muy elevados.

Durante su intervención, Suero enfatizó que el principal problema no radica en la disponibilidad de fuentes hídricas, sino en las deficiencias de la infraestructura y la administración del recurso. El experto comparó la situación actual con la de un enfermo en estado crítico para ilustrar la ineficacia de buscar nuevas fuentes sin antes corregir los fallos existentes en las redes de distribución. “El paciente está en una cama; tú tienes un paciente que está tirando sangre por todas partes y lo tienes mientras tanto con un suero, pero tú tienes que suturarlo primero y después que tú lo sutures entonces tú le vas a meter más líquido, más agua. Eso pasa aquí, el agua que se va a entrar se va a botar exactamente igual”, sostuvo.

Para solucionar la problemática del desabastecimiento y los racionamientos que afectan a diversos sectores, el invitado planteó como un requisito indispensable la implementación masiva de medidores y el establecimiento de tarifas reguladas. “Necesitamos medir el agua. Lo que no se mide no se puede regular, lo que no se puede regular no se puede administrar; los medidores son necesarios, imprescindible”, sentenció. Asimismo, argumentó que el agua es un producto manufacturado por el costo que implica su tratamiento y conducción hasta los hogares, por lo que defendió la necesidad de que los usuarios paguen por el servicio para garantizar un suministro continuo.