Michael Hazim: Caso Jet Set, de homicidio involuntario a homicidio
Michael Hazim analizó la evolución del caso legal relacionado con el establecimiento Jet Set, advirtiendo que la calificación jurídica del proceso podría cambiar drásticamente. Explicó que, aunque inicialmente se persigue como un homicidio involuntario con penas máximas de dos años, un juez tiene la facultad de elevarlo a homicidio si se demuestra que existía conocimiento previo de fallas estructurales que no fueron corregidas. “Si hay el conocimiento y se prueba de que ellos conocían el daño que eso podía provocar, entonces no se quita la coletilla involuntario y pasa a otro sistema en el cual puede tener hasta 20 años de prisión”, señaló.
Durante su intervención, Hazim citó precedentes judiciales mencionados por expertos legales para ilustrar la responsabilidad civil y penal. Comparó la situación con la de un chofer que circula con neumáticos desgastados a sabiendas del riesgo; si ocurre un accidente fatal, el conocimiento previo de la falta anula la naturaleza involuntaria del hecho. “El tema de lo del Jet Set puede fijar un precedente para toda la actividad y toda la vida de nosotros”, afirmó, subrayando que este caso pone en evidencia la importancia de la supervisión y el cumplimiento de las normas en cualquier tipo de edificación u operación comercial.
En otro orden, Hazim criticó severamente el funcionamiento de la Cámara de Cuentas, llegando a sugerir que la institución debería ser clausurada debido a su falta de credibilidad y resultados tangibles. Cuestionó la ausencia de auditorías reales sobre las declaraciones juradas de los funcionarios y la efectividad de sus informes en los procesos anticorrupción. “¿Dónde están los resultados de las auditorías? Yo no he visto un proceso que sea utilizado como prueba de cargo para poder motivar un caso de corrupción”, sentenció, abogando por un sistema de control más independiente y con funcionarios mejor remunerados para evitar la vulnerabilidad ante el soborno.

