Lo sensato

Es acoger la propuesta de construir un nuevo estadio de béisbol en parte de los terrenos del Centro Olímpico. El Estadio Quisqueya ocupa un espacio en una de las zonas más costosas de la ciudad, un activo urbano que el Estado podría aprovechar mejor. ¿Por qué mantener un estadio en un terreno premium para una actividad que solo se usa tres meses al año? El Centro Olímpico, conectado por dos líneas del metro, permitiría recibir fanáticos sin congestionar la ciudad. Pero pesan intereses vinculados a academias y cazatalentos que lucran con la venta de jugadores. El país necesita planificación estratégica. Los terrenos del Quisqueya podrían destinarse a parqueos y viviendas de bajo costo.