La tara del arroz: Definición y controversias en la comercialización técnica

Ramón Santos analizó en detalle el concepto de la “tara” en la comercialización agrícola, definiéndola como una penalidad o ajuste técnico aplicado a los productos cuando pasan del campo al primer intermediario. Según explicó, este mecanismo busca garantizar que el consumidor reciba la cantidad y calidad por la que paga, compensando factores físicos y técnicos. “La tara es algo que viene a nivelar lo que sale del campo de lo que llega al consumidor”, puntualizó, diferenciando entre la tara física, referida al peso de los envases, y la tara técnica, vinculada a estándares de calidad como la humedad.

En el caso específico del arroz, Ramón Santos señaló que la humedad es un factor crítico, estableciéndose técnicamente un 14% como norma; si el grano supera este nivel, se aplica una tara. No obstante, advirtió sobre recientes controversias en la Comisión Nacional Arrocera respecto a las bandas de precios y la aplicación de estos descuentos por parte de algunos molineros. “Parece que los molineros decidieron ponerle un torniquete a la tara y ahí sí tiene razón la gente que dice que le estaban poniendo una tara más fuerte que la que lleva”, afirmó sobre las quejas de los productores.

Por su parte, Julio Hazim destacó la trayectoria de Santos como exfuncionario y protagonista del sector agropecuario por más de 40 años, lo que otorga peso a sus planteamientos sobre la cadena de comercialización. Ramón Santos concluyó que, para evitar abusos, es fundamental que el productor sepa a quién vende y utilice las herramientas tecnológicas disponibles, ya que “cada productor tiene que saber a quién le vende su arroz y quién le aplica o no le aplica una tara”. Asimismo, aclaró que el intermediario no debe ser visto como “el malo de la película”, sino como un eslabón necesario que debe ganar un margen justo dentro de la cadena.