Cesantía
Escuché a Michael Hazim establecer que la realidad sobre la cesantía es que el sistema actual ya no funciona. Proteger los derechos adquiridos es justo, pero convertir esa consigna en un muro infranqueable impide modernizar un modelo que alimenta la informalidad y el temor a contratar. Miles de Mipymes no pueden asumir pasivos que crecen sin control, y millones de trabajadores quedan atrapados entre la falta de oportunidades y la precariedad. Modernizar la cesantía para los nuevos empleados, sin tocar lo acumulado, permitiría formalizar más empleos, transparentar salarios y ampliar la protección social. Lo irresponsable no es reformar, sino seguir fingiendo que nada debe cambiar.

