Justicia
El discurso del presidente de la Suprema Corte en la Cámara Americana de Comercio dejó dos afirmaciones que merecen atención. A las puertas de concluir su gestión, el magistrado recordó que la inversión extranjera sólo prospera cuando existe una justicia imparcial capaz de ofrecer garantías reales ante cualquier conflicto. Esa seguridad jurídica, dijo, es un motor económico tan importante como cualquier incentivo fiscal. Su segunda idea fue aun más contundente. La independencia del Poder Judicial no es una concesión de los otros poderes ni un simple mandato constitucional, sino un derecho ciudadano. Reconocerlo así eleva el estándar democrático.

