Pelegrín Castillo advierte sobre “problema internacional” con graves riesgos para la seguridad nacional
Pelegrín Castillo afirmó que la situación actual de la República Dominicana frente a la crisis de Haití no debe verse simplemente como un tema migratorio, sino como un “problema internacional con implicaciones de seguridad interna y exterior”. Según sus declaraciones, sectores externos y élites locales están impulsando la creación de un “Estado Mercado Insular Binacional”, un esquema que busca integrar de facto a ambas naciones para descargar la crisis haitiana en territorio dominicano. Castillo subrayó que este proceso representa un riesgo existencial, advirtiendo que “si no paramos esas tendencias, República Dominicana, en cuestión de tiempo, podría verse anulada y destruida como nación”.
El dirigente político criticó la postura del actual gobierno, señalando que, tras un inicio prometedor con la firma del Pacto de Nación en 2023, se ha producido un retroceso debido a las presiones de grupos económicos y organismos internacionales. “El liderazgo del país prefiere seguir con el viejo esquema de la fórmula insular porque se asumieron compromisos para mantener esa posición”, denunció Castillo, quien además lamentó que el discurso oficial haya dejado de enfatizar que “no hay solución dominicana al problema haitiano”. Para él, este cambio de rumbo debilita la soberanía nacional y fomenta un “trasvase de población” que calificó como un crimen de agresión enmascarado tras una crisis humanitaria.
Ante este panorama, Pelegrín Castillo hizo un llamado a la unidad nacional y a la construcción de una “nueva república” que restaure la capacidad del Estado para defender sus intereses. Argumentó que la convivencia se está volviendo cada vez más problemática y que el país se encamina hacia un escenario de “balcanización” si no se ejercen con firmeza los derechos de autodeterminación. “Una nación débil, con instituciones enfermas, no puede enfrentar estas pruebas”, sentenció, instando a la ciudadanía a apoyar un cambio profundo que priorice la integridad del país por encima de los intereses particulares de empresarios y políticos que actúan como “agentes al servicio de agendas fusionistas”.

