Michael Hazim analiza impacto de la reforma laboral en el sector agropecuario y el empleo
**Michael Hazim analiza impacto de la reforma laboral en el sector agropecuario y el empleo**
Michael Hazim advirtió que el estancamiento en la reforma del Código Laboral, especialmente en lo relativo a la cesantía, está perjudicando directamente a los trabajadores y limitando la formalización de empleos en sectores como el agropecuario. Hazim explicó que la falta de consenso sobre este punto genera un “pasivo laboral” que frena a las pequeñas y medianas empresas al momento de contratar personal nuevo. Según sus declaraciones, “la cesantía no puede continuar de la forma que está para los empleados nuevos ni con el código nuevo”, subrayando que mantener el esquema actual fomenta la informalidad y las contrataciones por periodos cortos para evitar acumulaciones de derechos.
En su análisis, Michael Hazim destacó que la actual legislación impide que jóvenes recién graduados y personas mayores de 60 años tengan mayores oportunidades de inserción laboral. Afirmó que muchas empresas evitan contratar a estos grupos por el temor a crear derechos adquiridos que resulten insostenibles económicamente. “La ley hace que a los empleados recién graduados, a los jóvenes y a los viejos tengan menos oportunidades porque no se permite eso”, sentenció, sugiriendo que una solución equilibrada permitiría a las empresas “sincerizar las cosas” y ofrecer salarios reales en nómina en lugar de pagos informales por fuera del sistema.
Respecto al sector agropecuario y de la construcción, Hazim señaló que la alta informalidad actual se debe a la naturaleza temporal de las jornadas, pero que una reforma adecuada traería estabilidad. Indicó que resolver el tema de la cesantía para los nuevos contratos permitiría que empleados que hoy están en la informalidad pasen a la seguridad social y cuenten con mejores incentivos. Al respecto, advirtió a los sectores sindicales que, de no buscarse una salida negociada, “están afilando cuchillo para nuestra garganta los empleados”, ya que la falta de competitividad de los patrones terminará por afectar la creación de empleos fijos y dignos.

