Iván García denuncia competencia desleal del comercio chino y pide reglas claras para proteger la producción y el comercio formal

El presidente de la Federación Dominicana de Comerciantes, Iván García, afirmó que el sector no se opone a la inversión extranjera ni a la competencia, sino a lo que definió como una competencia desleal que, a su juicio, afecta gravemente al comercio formal dominicano, a la recaudación fiscal y al empleo local.

Durante su participación en Revista 110, García sostuvo que el país no produce todo lo que consume y que el déficit alimentario debe suplirse mediante importaciones organizadas y transparentes. En ese sentido, coincidió en que los productores deben concentrarse en producir y que el comercio, especialmente el mayorista, debe asumir la responsabilidad de importar lo que haga falta, sin conflictos de interés ni privilegios discrecionales.

El dirigente comercial criticó los mecanismos utilizados en el pasado para otorgar permisos de importación, señalando que subastas “a más” y decisiones concentradas en un solo ministerio terminaron creando oligopolios que perjudicaron al consumidor. Propuso fortalecer el rol de la Comisión Nacional de Importaciones, integrada por varias instituciones del Estado, para que evalúe periódicamente los déficits reales y otorgue permisos al comercio organizado de manera colegiada y transparente.

García explicó que distorsiones similares se han producido en productos sensibles como el arroz y el pollo, donde autorizaciones excesivas o mal calculadas han afectado la producción nacional. Indicó que las importaciones deben ser puntuales, con fechas claras y volúmenes ajustados a déficits circunstanciales, para evitar daños estructurales al sector agropecuario local.

Al abordar el tema del comercio chino, García afirmó que la Federación Dominicana de Comerciantes lleva más de diez años denunciando prácticas irregulares que, según dijo, se han intensificado en los últimos tres años. Señaló que grandes establecimientos comerciales operan sin cumplir obligaciones básicas como el pago de ITBIS, la emisión de comprobantes fiscales, la inscripción de empleados en la seguridad social y el respeto a las normas laborales y municipales.

De acuerdo con sus estimaciones, nueve de cada diez comercios de ese origen no cumplen plenamente con las regulaciones vigentes, lo que genera una ventaja competitiva artificial frente a los negocios formales dominicanos. Añadió que estas prácticas se extienden desde la subvaluación de mercancías en aduanas hasta complejas estructuras societarias que dificultan la fiscalización.

García advirtió que el impacto fiscal es significativo, al estimar una evasión diaria de cientos de millones de pesos y una evasión anual que podría rondar los 70 mil millones. Indicó que recientes fiscalizaciones permitieron recuperar más de 13 mil millones de pesos, pero insistió en que se requiere una acción coordinada y sostenida de Aduanas, Impuestos Internos, Migración, el Ministerio de Trabajo y la Superintendencia de Bancos.

El presidente de la Federación señaló que el sector ha conformado una coalición por el comercio justo junto a supermercados, mipymes y otras entidades, y que ha sostenido reuniones con autoridades dominicanas y con la embajada de Estados Unidos para abordar el problema desde una perspectiva de Estado.

Finalmente, García reiteró que el objetivo no es excluir a ningún actor del mercado, sino garantizar condiciones equitativas, cumplimiento de la ley y competencia real. Sostuvo que solo con reglas claras y aplicadas de manera uniforme se podrá proteger al comercio formal, asegurar precios justos al consumidor y preservar la estabilidad económica del país.