Julio Hazim: “El presidente tiene buenas intenciones, pero debe remover la mata”
Julio Hazim afirmó que el inicio del año constituye una oportunidad natural para el relanzamiento personal, institucional y gubernamental, al señalar que tanto las personas como los Estados aprovechan el cambio de calendario para revisar propósitos, corregir rumbos y tomar decisiones que no siempre se asumen en otros momentos del año.
Hazim sostuvo que enero suele coincidir con anuncios importantes, reformas legales, balances institucionales y pronunciamientos de figuras públicas que marcan el tono del período que comienza. En ese contexto, citó como ejemplo los trabajos publicados recientemente por el presidente de la Suprema Corte de Justicia, Henry Molina, y las declaraciones del obispo de Higüey, monseñor Jesús Castro Marte, ambos con llamados directos a la reflexión institucional y moral del país.
Al referirse al artículo de Henry Molina, titulado “Decidir también es un acto de conciencia”, Hazim interpretó el texto como una reflexión profunda sobre el ejercicio del poder judicial y una suerte de despedida institucional, en un momento en que la Suprema Corte ha llamado la atención a jueces por decisiones motivadas por criterios políticos ajenos al espíritu constitucional. Indicó que el presidente de la Suprema enfatiza que la justicia no puede operar desde la prisa ni desde la presión externa, sino desde la conciencia y la responsabilidad humana.
En cuanto a las declaraciones del obispo de Higüey, Hazim subrayó su peso institucional al tratarse, tras los cambios recientes en la arquidiócesis de Santo Domingo, de una de las figuras más influyentes de la Iglesia Católica en el país. Destacó que monseñor Castro Marte instó al presidente Luis Abinader a relanzar su gobierno, afirmando que aún está a tiempo de hacerlo en los dos años que restan del actual período.
El comunicador precisó que el pronunciamiento del obispo no se limita al tema del Seguro Nacional de Salud (SENASA), sino que plantea una preocupación más amplia por la corrupción en distintos niveles del Estado, particularmente en sectores sensibles como la salud. En ese sentido, resaltó la frase central del religioso: “El presidente tiene buenas intenciones, pero debe remover la mata”, en alusión a la necesidad de hacer cambios profundos en el equipo gubernamental.
Hazim explicó que, según Castro Marte, el problema no radica en un solo culpable, sino en la existencia de múltiples cómplices, y que el presidente necesita recibir información detallada y oportuna sobre el comportamiento de sus funcionarios. Afirmó que el obispo llamó a fortalecer los mecanismos de control, vigilancia y supervisión, recordando que la ética y la moral son tan importantes para el desarrollo de un país como el ingreso económico.
El análisis incluyó una advertencia directa sobre la infiltración del dinero del narcotráfico en los partidos políticos. Hazim citó el llamado del obispo a la Junta Central Electoral para que adopte medidas más rigurosas que impidan que recursos ilícitos sigan financiando campañas y capturando liderazgos, una práctica que —según el religioso— mantiene secuestrada la democracia dominicana.
Finalmente, Hazim sostuvo que los pronunciamientos de figuras como el presidente de la Suprema Corte y el obispo de Higüey no deben ser desestimados ni leídos con ligereza. Señaló que ambos mensajes coinciden en un mismo eje: la necesidad de conciencia, control institucional y corrección de rumbo, en un momento en que el Gobierno enfrenta cuestionamientos, retos económicos y demandas sociales que exigen decisiones firmes más allá del discurso.

