Iván Gatón atribuye expansión del islam a la divergencia demográfica y alerta sobre un cambio de época global
El analista internacional Iván Gatón sostuvo que la creciente presencia del islam en Europa y otras regiones no responde a una ofensiva cultural directa, sino a un fenómeno estructural de divergencia demográfica, en el que las sociedades occidentales reducen su natalidad mientras poblaciones musulmanas mantienen tasas de crecimiento sostenidas, alterando progresivamente el equilibrio cultural y político.
Durante su participación en Revista 110, Gatón explicó que el mundo atraviesa un punto de inflexión histórico, marcado por dos fuerzas simultáneas: la divergencia demográfica y la convergencia tecnológica. Señaló que Europa pasó de concentrar más del 20 % de la población mundial a apenas un 7 %, mientras regiones como Asia y el mundo islámico continúan expandiéndose demográficamente, lo que tiene efectos directos sobre la cultura, la política y la gobernanza en los países receptores de migración.
El académico advirtió que el multiculturalismo funciona mientras la demografía no represente una amenaza, pero se convierte en un factor de tensión cuando una población con mayor cohesión cultural y crecimiento sostenido comienza a desplazar a otra que ha perdido referentes de valores, tradiciones y reproducción social. Citó como ejemplos ciudades europeas donde autoridades locales musulmanas reflejan ya ese cambio demográfico.
Gatón vinculó este proceso a una crisis más amplia del mundo occidental, al que describió como una civilización que ha perdido los valores que le permitieron hegemonizar durante cinco siglos. A su juicio, ese vacío cultural explica el ascenso de liderazgos políticos que apelan a la identidad, la religión y el interés nacional, más que al discurso liberal tradicional.
En el plano geopolítico, afirmó que estos cambios demográficos y culturales influyen en la reconfiguración del poder global, donde Asia, India, China y el mundo islámico ganan peso frente a un Occidente fragmentado. En ese contexto, interpretó el endurecimiento de políticas migratorias y culturales en Estados Unidos y Europa como respuestas defensivas ante una transformación que ya está en marcha.
Gatón también abordó la realidad dominicana desde una perspectiva estratégica, insistiendo en que la frontera es el verdadero inicio de la patria y criticando la concentración histórica de inversiones en las grandes ciudades. Señaló que el abandono de las comunidades fronterizas, sumado a la falta de oportunidades para los jóvenes, crea un vacío poblacional que compromete la seguridad y la soberanía a largo plazo.
Finalmente, planteó que los desafíos actuales no pueden entenderse como coyunturales ni vinculados a gobiernos específicos, sino como parte de un cambio de época, donde la demografía, la cultura y el poder duro vuelven a ocupar un lugar central en la política internacional y en las decisiones de los Estados.

