Julio Hazim plantea que la política se define por la voluntad de ejecutar y no por la retórica
Julio Hazim afirmó que la diferencia esencial en la política dominicana no está en el discurso, sino en la capacidad de tomar decisiones y ejecutarlas, al contrastar obras que se resolvieron con rapidez por voluntad política frente a proyectos que tardaron años en concretarse pese a múltiples anuncios e inauguraciones.
Durante su comentario, Hazim citó como ejemplo la solución al problema de la Plaza de la Bandera y la pintura, resuelto en menos de dos años mediante decisión directa y asignación de recursos, en contraste con infraestructuras como la cárcel de Las Parras, el Metro de Los Alcarrizos y otras obras que requirieron casi una década para finalizarse, aun cuando fueron anunciadas en varias ocasiones.
Señaló que esa diferencia entre “hacer y no hacer” explica gran parte de las frustraciones ciudadanas, al tiempo que defendió decisiones de gobiernos pasados que optaron por concluir proyectos heredados, aun bajo críticas, como ocurrió con la central termoeléctrica Punta Catalina, cuya infraestructura básica ya estaba instalada antes de ser cuestionada políticamente.
Hazim también abordó el uso y planificación del espacio urbano, planteando que problemas como el tránsito en Santo Domingo no son irresolubles, a diferencia de conflictos internacionales históricos, y criticó la falta de una visión integral para reorganizar zonas clave como el Centro Olímpico, el Estadio Quisqueya y la ubicación de instituciones públicas vinculadas al sector agropecuario y financiero.
En ese contexto, cuestionó la lógica de mantener ministerios, hospitales y entidades estratégicas en áreas congestionadas, proponiendo su traslado a zonas como Merca Santo Domingo, con el objetivo de reducir desplazamientos innecesarios y estimular un desarrollo urbano más racional.
El comunicador también criticó decisiones institucionales que calificó como incoherentes, como pensiones otorgadas a funcionarios jóvenes en pleno ejercicio de sus capacidades, mientras se postergan soluciones estructurales en áreas prioritarias. A su juicio, estas prácticas reflejan una mala asignación de recursos y una desconexión con las verdaderas urgencias del país.
Hazim hizo referencia además a debates recientes sobre corrupción, justicia y derechos humanos, advirtiendo sobre el riesgo de que autoridades judiciales adopten un tono moralizante que sustituya la aplicación rigurosa del derecho por la retórica, lo que, afirmó, puede debilitar la credibilidad institucional.
Finalmente, recordó el legado del periodista y político Miguel Ángel Velázquez Mainardi, destacando la vigencia de sus advertencias sobre el narcotráfico, el lavado de activos y la narcopolítica, temas que —según señaló— ya estaban claramente documentados desde finales de los años ochenta y principios de los noventa, y que hoy continúan entre los principales desafíos nacionales.

