Mirar a Francia
La tendencia de resistirse a emprender reformas fiscales no es un fenómeno exclusivo del país. Francia es un ejemplo extremo: lleva medio siglo sin una reforma tributaria integral, aprobando presupuestos con déficits persistentes, lo que ha alimentado el malestar social. Esa misma lógica se repite en el país. El relevo político que empezó en 1996 hasta la fecha, ha evitado a “capa y espada” tomar decisiones estructurales por temor a asumir el costo electoral, aun cuando la falta de acción termina generando un círculo vicioso donde la política posterga lo importante, mientras la ciudadanía paga el precio con presión fiscal y deterioro de los servicios públicos.

