Michael Hazim propone un plan nacional de permisología para prevenir tragedias y cierres improvisados

Michael Hazim planteó la necesidad de crear un plan nacional de permisología y supervisión de edificaciones para evitar tragedias humanas y cierres improvisados de negocios, al comentar en Revista 110 dos hechos recientes: la marcha por justicia de las víctimas del caso Jet Set y las denuncias sobre comercios que continúan operando pese a haber sido clausurados por fallas estructurales. A su juicio, ambos casos evidencian un problema estructural de fondo en la forma en que el país autoriza, supervisa y certifica construcciones y usos comerciales.

Hazim propuso un plan de cinco años, ejecutado por una oficina interinstitucional integrada por el Ministerio de Vivienda y Edificaciones, el Cuerpo de Bomberos, el CODIA, las alcaldías y el INTRANT, con el objetivo de evaluar de manera ordenada todos los negocios que reciben gran volumen de público. El esquema iniciaría con centros comerciales y establecimientos comerciales, para luego extenderse a edificaciones de menor escala y finalmente a viviendas, evaluando calidad constructiva, sistemas de emergencia, salidas, parqueos, instalaciones de gas, cocinas y modificaciones estructurales no certificadas.

El comentarista advirtió que el crecimiento urbano irregular, la adaptación improvisada de edificaciones y la ausencia de supervisión permanente están creando un escenario de alto riesgo jurídico y humano. Señaló que sin un proceso claro de certificación, plazos de corrección y responsabilidad compartida entre Estado y propietarios, los tribunales se ven presionados a decidir en medio de la indignación social. Hazim insistió en que el país debe abandonar la lógica del “borrón y cuenta nueva” y asumir una reforma ordenada de la permisología, antes de que nuevas tragedias vuelvan a poner en evidencia las fallas del sistema.