Michael Hazim advierte sobre el dilema de precios y la calidad en el mercado dominicano
Michael Hazim planteó una reflexión profunda sobre los hábitos de consumo y las diferencias de precios entre supermercados y colmados, señalando que el mercado está condicionado por factores como el servicio y la disponibilidad. Durante su análisis, cuestionó las razones por las cuales los ciudadanos mantienen su lealtad a los comercios locales a pesar de los costos más elevados. “Usted lo que tiene que saber es si usted está comprando, por qué lo está comprando, y eso es separando la calidad de las cosas”, afirmó al referirse a la necesidad de que el consumidor esté consciente de lo que recibe por su dinero.
Hazim también abordó el problema de las denominadas “líneas blancas” o marcas propias de los establecimientos, advirtiendo sobre la falta de controles efectivos una vez que los productos obtienen su registro sanitario. Según explicó, muchas veces las especificaciones aprobadas varían durante el proceso de producción masiva sin que exista una supervisión constante. “¿Quién controla que se mantiene lo que dice la etiqueta? Es muy difícil, y yo te voy a decir algo: así no es fácil porque tú no estás recibiendo lo que tú estás comprando”, sentenció, destacando que esta situación afecta la competencia leal y la transparencia frente al usuario.
Para ilustrar el riesgo que corre el consumidor ante los precios excesivamente bajos, Michael Hazim utilizó el ejemplo de alimentos preparados con ingredientes sustitutos no declarados. Explicó que en ocasiones se mezclan productos como carne de pollo con soya para reducir costos a la mitad, ofreciendo rellenos que el comprador desconoce. “Aprendiendo sobre esto uno sabe lo que recibe. A veces uno se pregunta: ¿por qué razón un producto a veces cuesta menos? ¿Cómo lo pueden hacer?”, concluyó, insistiendo en que la educación del consumidor es la única herramienta para navegar un mercado donde la apariencia no siempre coincide con la realidad del producto.

