Julio Hazim cuestiona la falta de planificación en el sistema de salud dominicano y advierte sobre un posible retorno a la medicina de exclusión
En un análisis crítico sobre la situación actual del país, el veterano comunicador Julio Hazim señaló que la gestión de la salud en la República Dominicana carece de un plan coordinado y se basa en la improvisación. Hazim destacó la inestabilidad en el Ministerio de Salud Pública como prueba de ello: “Tres ministros de salud pública y así cada departamento cambia de personas que ni hablan con el que lo sustituye ni con el que estaba… no hay una línea, no hay un programa de gobierno”, afirmó durante su intervención en Revista 110.
El comunicador describió un sistema de salud extremadamente complejo, con una multiplicidad de actores que van desde el Ministerio y el Servicio Nacional de Salud hasta las ARS privadas y públicas, lo que genera confusión y desatención. Según Hazim, se percibe un propósito no declarado de retornar a un esquema binario: “Parece ser que el propósito… es retornar a que el estado a todo aquel que acuda a un hospital público se le dé atención gratuita y el que puede pagar que vaya a Medicalnet… y quitar todo lo que hay en el medio”.
Otros puntos clave de su declaración incluyen:
Crisis de la vocación médica: Hazim lamentó que la medicina haya pasado de ser un “sacerdocio” a una profesión meramente económica debido a las exigencias sociales y familiares que enfrentan los médicos modernos.
Ineficiencia de la Seguridad Social: Señaló que la Ley de Seguridad Social se encuentra estancada en el Congreso porque las autoridades no tienen una visión clara de hacia dónde dirigir el sistema.
Propuestas económicas: Rectificó una propuesta previa sobre el uso de “tierras raras” para pagar la deuda externa, admitiendo que, tras investigar, el valor de estos minerales (estimado en 13,000 millones de dólares) no es suficiente para cubrir los 45,000 millones de la deuda actual.
Inversión privada como motor: Coincidió con el ministro de Hacienda, Magín Díaz, en que el crecimiento económico dependerá de la inversión privada y la reducción de trabas burocráticas, dado que el Estado no cuenta con recursos suficientes.
Hazim concluyó haciendo un llamado a la reflexión sobre el poder político y económico, instando a quienes dirigen la nación a mirar más allá del “día a día” y establecer planes a largo plazo que garanticen servicios fundamentales como la salud y la educación para todos los ciudadanos.

