Influenza, virus sincitial respiratorio y rinovirus impulsan aumento de afecciones pulmonares, advierte la neumóloga Evangelina Soler

La neumóloga Evangelina Soler advirtió que la circulación simultánea de la influenza tipo A, el virus sincitial respiratorio y los rinovirus está provocando un aumento sostenido de afecciones pulmonares en niños, adultos y adultos mayores en la República Dominicana, especialmente durante los meses de noviembre, diciembre y enero.

Durante su participación en Revista 110, Soler explicó que la influenza continúa siendo uno de los virus respiratorios de mayor impacto estacional, con variantes que han logrado evadir esquemas de vacunación previos y la inmunidad adquirida por infecciones anteriores. Señaló que la variante actualmente predominante presenta, además de síntomas respiratorios, una alta frecuencia de manifestaciones gastrointestinales, lo que retrasa el diagnóstico oportuno.

La especialista indicó que, junto a la influenza A, el virus sincitial respiratorio está generando complicaciones importantes, particularmente por su impacto directo en el intercambio de gases a nivel pulmonar, una condición que también fue determinante en la gravedad de casos durante la pandemia de COVID-19. Añadió que los rinovirus continúan circulando de forma activa, contribuyendo al incremento de consultas por cuadros respiratorios persistentes.

Soler explicó que las complicaciones de estas infecciones pueden presentarse a corto, mediano y largo plazo, desde deshidratación y desequilibrios hidroelectrolíticos hasta neumonías virales o bacterianas secundarias. Subrayó que los adultos mayores y las personas con enfermedades crónicas cardiovasculares, renales, hepáticas o pulmonares presentan mayor vulnerabilidad debido al deterioro progresivo del sistema inmunológico.

En materia de diagnóstico, señaló que actualmente existen pruebas de alta precisión, como los paneles respiratorios virales, capaces de identificar múltiples virus y bacterias asociados a infecciones pulmonares, lo que permite diferenciar entre influenza, otros virus respiratorios y procesos bacterianos, y orientar el tratamiento adecuado.

Respecto a la prevención, la neumóloga reiteró la importancia de la vacunación anual contra la influenza, especialmente en niños mayores de cinco meses, embarazadas, adultos mayores de 60 años, personal de salud y personas con factores de riesgo. También destacó la vacunación contra el neumococo, principal germen bacteriano causante de neumonía, y la reciente disponibilidad de vacunas contra el virus sincitial respiratorio en otros países.

Soler aclaró que el tratamiento antibiótico no está indicado en la fase inicial de la influenza, salvo cuando se desarrolla una sobreinfección bacteriana. Indicó que los pacientes con fiebre persistente por más de 24 a 48 horas, síntomas intensos o condiciones médicas previas deben acudir de inmediato a evaluación médica para evitar complicaciones mayores.

Finalmente, explicó que secuelas pulmonares dejadas por infecciones virales previas, incluido el COVID-19, pueden aumentar la susceptibilidad a nuevos procesos respiratorios, debido a daños estructurales como la fibrosis pulmonar, lo que refuerza la necesidad de diagnóstico temprano, seguimiento médico y estrategias preventivas sostenidas.