Industria y Comercio impulsa la innovación agroindustrial con formación, tecnología y certificaciones para competir con calidad

El Viceministerio de Fomento a la Agroindustria del Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (MICM) ha asumido el reto de transformar el sector agroindustrial dominicano a través de una estrategia nacional basada en innovación tecnológica, formación técnica y estándares de calidad internacionales, según expresó su titular, Joaquín González Gautreaux.

Durante su participación en el programa Revista 110, el viceministro explicó que esta nueva línea de trabajo responde al mandato legal surgido de la Ley 10-21, que reorganizó los viceministerios para alinearlos con la Estrategia Nacional de Desarrollo. “Por primera vez en más de 50 años, el MICM asume con mandato de ley la responsabilidad de fomentar el sector agroindustrial en sostenibilidad, comercialización y buenas prácticas”, destacó.

Entre los principales logros se encuentra la reciente admisión del Hub de Innovación Agroindustrial del MICM en la red mundial WITRO, auspiciada por la ONU y con sede en Múnich, Alemania. Esto posiciona a la República Dominicana como un actor emergente en investigación y desarrollo agroindustrial, abriendo paso a prácticas como agricultura de precisión, inteligencia artificial y tecnificación del riego.

Además, el Ministerio ha lanzado el programa Aula Agroindustrial MIC, con 3,000 becas gratuitas destinadas a capacitar jóvenes y profesionales en innovación agrícola y gobernanza institucional. “Ya hemos otorgado más de 700 becas, la mayoría a jóvenes, con el objetivo de motivarlos a volver al campo y profesionalizar el sector”, dijo González.

Otro pilar de la estrategia es la sostenibilidad ambiental. En alianza con la FAO y otras entidades, el viceministerio trabaja en un plan piloto en el Valle de Constanza para sustituir el riego con motobombas diésel por sistemas fotovoltaicos, abarcando más de 8,500 tareas agrícolas.

También se destacan esfuerzos en certificaciones de trazabilidad e inocuidad para facilitar el acceso a mercados internacionales. Uno de los hitos en este aspecto será la obtención de la primera denominación de origen para un aguacate en América Latina y el Caribe, específicamente el “oro verde” de Cambita. Esta certificación abriría nuevas oportunidades comerciales y aumentaría los ingresos de más de 2,000 pequeños productores asociados.

“El comercio exterior del siglo XXI no solo se basa en volumen, sino en historia, origen y prácticas sostenibles. Por eso trabajamos en certificaciones que garanticen calidad, comercio justo y respeto al medioambiente”, subrayó el viceministro.

El Ministerio también colabora con Promipyme y el Banco Agrícola para financiar proyectos agroindustriales, incluyendo una línea de crédito de 300 millones de pesos, fortaleciendo el ecosistema de emprendimiento rural.