Impacto y desafíos de la medicina familiar en el sistema de seguridad social
Julio Hazim analizó la complejidad del sistema de salud dominicano, destacando la marcada diferencia de costos entre la medicina privada de alto nivel y la atención primaria. Durante la entrevista, se presentó un caso real donde los honorarios médicos en un centro privado superaron los 2.4 millones de pesos en tres semanas, contrastando esto con la realidad de los centros de atención primaria. “Nosotros vamos a hacer un ejercicio comparativo… la diferencia no solamente en el ejercicio de la medicina, sino también en la cantidad de actores que trabajan con un enfermo”, explicó al introducir el tema central sobre la sostenibilidad del sistema.
Por su parte, la doctora Bella Corporán defendió el rol del médico familiar como un especialista integral que debe resolver hasta el 85% de los casos que llegan a consulta. Corporán subrayó que su labor se centra en la prevención y la promoción de la salud, lo cual es clave para evitar el colapso de los hospitales de tercer nivel. No obstante, señaló las precariedades económicas que enfrentan los profesionales del área: “El médico de familia es un médico de posgrado… pero realmente nosotros los médicos vivimos del pluriempleo porque la sociedad nos exige demasiado y los costos están muy altos”.
Finalmente, se planteó la necesidad de que la seguridad social fortalezca la atención primaria para reducir la carga económica tanto del Estado como de los ciudadanos. La especialista sugirió que, si se articulara la red de salud como manda la ley, se podrían prevenir múltiples complicaciones cardiovasculares y crónicas. En este sentido, Julio Hazim concluyó que es fundamental dignificar la función de estos profesionales, quienes muchas veces son “subestimados tanto en términos profesionales como salariales”, a pesar de ser el punto de partida indispensable para un sistema de salud moderno.

