Henri Hebrard: el crecimiento se logra con reformas para mejorar ingresos y gastos

En una reciente entrevista en Revista 110, el economista Henri Hebrard analizó los desafíos financieros de la República Dominicana para el año 2026, destacando que el país deberá destinar aproximadamente 1,000 millones de pesos diarios solo al pago de intereses de la deuda. Según Hebrard, este monto asciende a 362,000 millones de pesos anuales, superando el presupuesto asignado a educación y duplicando el de salud. Esta carga financiera consume cerca del 27% de los ingresos proyectados del Estado, lo que limita significativamente la capacidad de inversión en infraestructura, aumentos salariales y servicios públicos esenciales.

Hebrard subrayó la necesidad de implementar reformas estructurales para evitar que la economía entre en una “sala de emergencia”. Aunque aclaró que el país goza de estabilidad y no se encuentra en una crisis grave como otras naciones de la región, advirtió que el crecimiento actual (proyectado en un 4% para 2026) es insuficiente para alcanzar la meta presidencial de duplicar el tamaño de la economía para el año 2040. Para lograrlo, el país requeriría crecer por encima del 6% anual, lo que obliga a retomar una agenda de reformas fiscales que no solo aumenten los ingresos (reforma tributaria), sino que también optimicen el gasto público y reduzcan el déficit en sectores críticos como el eléctrico.

En cuanto al impacto en el ciudadano común, el economista explicó el divorcio existente entre las cifras macroeconómicas y la percepción del bolsillo dominicano. A pesar de que el salario promedio ha aumentado significativamente desde 2020, la inflación en los alimentos ha golpeado con mayor fuerza a los sectores más pobres, quienes destinan más del 50% de sus ingresos a la comida. Hebrard concluyó señalando que la paz social y política es el activo más valioso de la nación, habiendo atraído niveles récord de inversión extranjera y turismo, y que el gran reto es lograr que ese crecimiento económico se distribuya de manera equitativa para que llegue a todos los estratos de la sociedad.