Guido Gómez Mazara: Estados Unidos opta por negociar con el poder real en Venezuela para impulsar una transición controlada

El presidente del Consejo Directivo del Indotel, Guido Gómez Mazara, afirmó que la política de Estados Unidos hacia Venezuela responde a una lógica de realpolitik, en la que resulta más funcional negociar con los actores que mantienen el control efectivo del poder que insistir en salidas ideales sin capacidad de ejecución. A su juicio, el escenario venezolano ha entrado en una fase de transición inevitable, pero prolongada y basada en pactos.

Durante su participación en Revista 110, Gómez Mazara sostuvo que lo ocurrido recientemente en Venezuela marca un parteaguas geopolítico, no solo para América Latina sino para el nuevo orden internacional. Explicó que la posición estadounidense no debe interpretarse como un respaldo ideológico al chavismo remanente, sino como una estrategia de seguridad nacional orientada a evitar el caos, preservar estabilidad relativa y reordenar intereses económicos y políticos en la región.

El dirigente político recordó que la política exterior de Estados Unidos ha tenido hitos definitorios —desde la Doctrina Monroe hasta el enfoque de seguridad posterior al 11 de septiembre— y que el caso venezolano se inscribe en esa tradición. Indicó que Washington considera inviable una sustitución abrupta del poder sin negociar con quienes controlan las Fuerzas Armadas, el aparato político y los resortes sociales, como Diosdado Cabello, Padrino López y el entorno de los hermanos Rodríguez.

Gómez Mazara subrayó que, a diferencia de otros procesos, Venezuela arrastra 26 años de control político continuo, con una base social organizada que no puede ser borrada sin provocar violencia. En ese sentido, señaló que las transiciones exitosas en América Latina —como Chile o Nicaragua en los años noventa— se apoyaron en acuerdos que preservaron cuotas de poder a los actores salientes, evitando guerras civiles o colapsos institucionales.

En cuanto a la posición dominicana, defendió la postura del gobierno del presidente Luis Abinader, al señalar que el país actúa conforme a los compromisos asumidos en la Declaración de Santo Domingo y a la Carta Democrática Interamericana. Afirmó que la República Dominicana no responde a presiones externas, sino a una coherencia histórica en la defensa de valores democráticos y del respeto a la voluntad popular.

El funcionario también vinculó el proceso venezolano con la disputa estratégica entre Estados Unidos y China, destacando que Venezuela fue utilizada durante años como plataforma de expansión china en América Latina. En ese contexto, indicó que la reconfiguración del sector petrolero venezolano y la eventual entrada de inversión estadounidense forman parte del trasfondo real del conflicto, más allá del discurso ideológico.

En el plano interno, Gómez Mazara advirtió que el tiempo político en la República Dominicana avanza con rapidez y que el actual período presidencial debe concentrarse en construir un legado país, no personal. Identificó como retos centrales el crecimiento económico con mejor distribución, el aumento del poder adquisitivo, la calidad del empleo y la necesidad de pactos sociales amplios que reduzcan la brecha entre quienes concentran la riqueza y la mayoría de la población.

Finalmente, sostuvo que tanto en Venezuela como en la región se abre una etapa de reacomodo político, donde la negociación, la estabilidad y los intereses estratégicos pesarán más que las consignas. En ese escenario, afirmó, los países que comprendan la lógica del momento estarán mejor posicionados para defender sus intereses y preservar la gobernabilidad.