Geopolítica actual: Donald Trump y el conflicto estratégico en el Estrecho de Ormuz

En un análisis sobre la situación en el Medio Oriente, se planteó que Estados Unidos enfrenta un escenario de estancamiento en el Estrecho de Ormuz, donde la estrategia militar de Donald Trump ha chocado con la resistencia geográfica y económica de Irán. “Estados Unidos ha puesto la espada, pero Irán puso la pared; la guerra está bloqueada en un punto de estrangulamiento”, se explicó durante la exposición, señalando que el control iraní sobre esta vía marítima de apenas 30 kilómetros de ancho convierte a cualquier embarcación en un blanco fácil. Además, se destacó que Irán ha elevado el conflicto al plano económico al amenazar a empresas estadounidenses en países vecinos y provocar un aumento drástico en las primas de los seguros de transporte marítimo.

El análisis también subrayó la falta de apoyo internacional hacia la postura unilateral de Estados Unidos e Israel, ya que ni Europa ni Asia han mostrado disposición para enviar buques de guerra a la zona por temor a represalias económicas y militares. “Europa le ha dicho: ‘Mire, señor Trump, eso no es un problema de la OTAN’; la principal razón de Europa es lo económico y su autonomía estratégica”, se precisó, indicando que el alcance de los misiles iraníes obliga a los países europeos a mantener cierta neutralidad. Esta situación ha generado una presión interna creciente sobre el gobierno estadounidense debido al elevado gasto militar, que asciende a unos 900 millones de dólares, y a la sensibilidad de la ciudadanía ante las bajas militares.

Finalmente, se advirtió que el mercado energético mundial se ha convertido en el principal campo de batalla, con el precio del petróleo bajo constante amenaza de alcanzar los 200 dólares por barril si el conflicto escala. Irán no busca derrocar militarmente a Estados Unidos, sino “estrangular la economía mundial” mediante el control del flujo petrolero y el cobro de tributos por el paso en el estrecho. “Esta es una guerra asimétrica donde Irán resiste para elevar el costo de la guerra, sabiendo que la sociedad estadounidense es sensible a la economía”, se concluyó, resaltando que la persistencia del gobierno de los Ayatolás y la influencia de Rusia y China en la región complican aún más los objetivos estratégicos de Donald Trump.