El oro en el nuevo entorno internacional: una mirada estructural desde RD
En un entorno internacional marcado por elevada incertidumbre financiera, tensiones
geopolíticas persistentes y un proceso de recomposición del sistema monetario global, el
debate sobre el oro como activo de refugio ha recobrado relevancia. En particular, ha
aumentado la atención sobre el rol de los bancos centrales como compradores de este
activo dentro de un contexto de fragmentación global y de máximos históricos del precio
del oro, que este año ha llegado a superar los US$5,000 por onza troy, lo que representa
un incremento cercano al 75 % respecto al cierre de enero de 2025.
En este contexto, algunos economistas han planteado la conveniencia de aumentar la
participación del oro dentro del portafolio de reservas internacionales hasta
alcanzar un nivel mínimo, con el argumento de que permitiría liberar dólares y
fortalecer la posición patrimonial mediante una mayor diversificación de activos.
Otros, en cambio, han enfatizado la relevancia del oro dentro del sector exportador
destacando su rol como fuente de ingresos fiscales. Adicionalmente, otros analistas han
señalado la posibilidad de impulsar el uso del oro como insumo para procesos de
fundición y la producción de joyas destinadas a la exportación.
En el caso de la República Dominicana, el debate sobre el oro no debe abordarse desde
una perspectiva coyuntural ni como una respuesta reactiva a episodios transitorios de
incertidumbre global. Por el contrario, resulta pertinente analizar el rol del oro desde un
enfoque estructural, que distinga claramente entre su función como activo
financiero dentro del balance del Banco Central y su impacto macroeconómico a
nivel agregado. Con el objetivo de mantener informados a los agentes económicos y al
público en general, este análisis presenta una evaluación del rol del oro desde un enfoque
integral.
El oro en la composición de las reservas internacionales
La evidencia internacional sugiere que, pese al renovado interés por el oro en el debate
público, su participación dentro del total de reservas internacionales se ha mantenido
relativamente estable a lo largo del tiempo. Aún cuando el precio del oro ha experimentado
aumentos significativos en las últimas décadas, las tenencias de oro de los bancos
centrales a nivel mundial, medidas en toneladas métricas, se han mantenido
estables cercanas a un promedio de 32,800 toneladas métricas durante los últimos
25 años, registrando apenas un incremento aproximado del 10 % respecto al año
2000, como se observa en la figura 1.
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Los bancos centrales con mayores concentraciones de oro son Estados Unidos y en la
zona euro, donde el peso del oro responde principalmente a decisiones históricas
adoptadas bajo un orden monetario distinto al actual. Si bien es cierto que algunos bancos
centrales de economías emergentes han aumentado sus tenencias en oro en la coyuntura
actual, los mayores incrementos se registran en países como Rusia, China, Turquía e
India. En estos casos, la acumulación de oro ha estado estrechamente vinculada a
sanciones financieras, restricciones de acceso a los mercados internacionales y
estrategias de diversificación frente a riesgos geopolíticos. Este comportamiento no
constituye una tendencia homogénea ni generalizable, sino una respuesta a
circunstancias específicas de determinados países.

