Delis Herasme: “El problema de la República Dominicana no es Venezuela; son cuatro millones de haitianos”

Delis Herasme afirmó que el principal desafío estructural de la República Dominicana no está vinculado a la crisis venezolana ni a la agenda geopolítica regional, sino a la magnitud y manejo de la migración haitiana dentro del territorio nacional. A su juicio, el debate público se ha distraído en escenarios externos mientras se evade un problema interno que impacta directamente la economía, la seguridad social y el crecimiento sostenible del país.

Herasme sostuvo que alrededor de cuatro millones de haitianos residen en la República Dominicana y que una parte significativa de la economía nacional —especialmente la agricultura, la construcción, la industria, el comercio informal y algunos servicios— depende de esa mano de obra. Rechazó la narrativa de que los trabajadores haitianos reciben salarios inferiores, asegurando que en muchos casos imponen sus propias condiciones salariales, particularmente en la construcción y el sector agrícola.

El analista enfatizó que el verdadero diferencial económico no está en el salario, sino en la exclusión de los trabajadores haitianos del sistema formal: seguridad social, pensiones, bancarización y tributación. Señaló que miles de millones de pesos circulan diariamente fuera del sistema financiero, sin generar beneficios fiscales ni fortalecimiento institucional.

En materia migratoria, Herasme planteó que la solución no pasa únicamente por deportaciones o controles fronterizos, sino por la identificación y regularización efectiva de la población haitiana económicamente activa. Propuso un sistema de registro individual que permita bancarizar a los trabajadores, formalizar remesas, reducir la informalidad y mejorar el control del Estado sobre flujos laborales y financieros.

Sobre Haití, afirmó que la crisis actual no difiere sustancialmente de la vivida durante décadas y que la comunidad internacional carece de interés real en su desarrollo. Indicó que, sin educación y sin una estrategia de aprovechamiento de recursos, Haití seguirá siendo inviable como Estado funcional, lo que inevitablemente repercute en la República Dominicana.

Herasme también abordó el impacto de las políticas sociales internas, señalando que los subsidios masivos, el empleo público y las transferencias estatales han distorsionado el mercado laboral dominicano, reduciendo los incentivos para el trabajo productivo y afectando la competitividad económica.

En el plano político, afirmó que el sistema dominicano está dominado por liderazgos hereditarios y que solo unos pocos actores han construido capital político propio. Identificó a David Collado y Omar Fernández como figuras con mayor viabilidad futura, pronosticando además que el Partido de la Liberación Dominicana se encuentra en una fase de declive estructural.

Finalmente, Herasme sostuvo que el crecimiento económico, la estabilidad social y la gobernabilidad futura dependen de enfrentar con realismo el tema haitiano, formalizar la economía laboral y redefinir las prioridades nacionales, advirtiendo que ignorar ese debate prolonga un problema que ya condiciona el presente y el futuro del país.