Crisis institucional en Perú: una democracia bajo constante vacancia
Andrés Terrero analizó la inestabilidad política que atraviesa Perú, destacando la reciente destitución del presidente José Jerí Oré, quien apenas duró cinco meses en el cargo. Terrero atribuyó esta crisis a la “debilidad constitucional” y a la fragmentación del Congreso peruano, el cual utiliza la figura de la “vacancia moral” de manera recurrente. “El problema no es ese en particular, es la debilidad constitucional en el Congreso; en Perú hay muchos partidos pequeños y mucha disgregación, por lo tanto no hay nunca una unanimidad para fortalecer la democracia”, explicó durante su intervención.
A pesar del caos en el Poder Ejecutivo, donde han desfilado numerosos presidentes en los últimos años —muchos de ellos terminando en prisión por corrupción—, Terrero resaltó que la economía peruana se mantiene relativamente estable. Atribuyó este fenómeno a la independencia del Banco Central de Reserva del Perú, cuyo gobernador, Julio Velarde, lleva casi 20 años en el puesto. “La independencia juega un papel fundamental; el Banco Central actúa independientemente y mantiene la estabilidad macroeconómica”, afirmó, comparando esta gestión con la de Héctor Valdés Albizu en la República Dominicana como garantía de confianza para la inversión extranjera.
Finalmente, el analista reflexionó sobre la necesidad de valorar la madurez del sistema democrático dominicano frente al espejo de inestabilidad que ofrece la región. Señaló que mientras en Perú se bromea con la elección de múltiples suplentes presidenciales ante la frecuencia de las destituciones, en el país se goza de una mayor previsibilidad política. “Tenemos que verlo con mucho detenimiento y pensar en que tenemos una democracia madura en la República Dominicana; fijémonos en lo que ha pasado y lo que está pasando en la República de Perú, es lamentable”, concluyó.

