Apolinar Veloz afirma que el cálculo de la deuda pública dominicana tiene una trampa metodológica
El economista Apolinar Veloz sostuvo que las estadísticas oficiales sobre el endeudamiento del país no reflejan la realidad financiera total, debido a que se excluyen compromisos importantes de diversas instituciones estatales. Según explicó, se realiza una “trampa metodológica” porque el Banco Central y otros analistas solo incluyen la deuda del gobierno central, dejando fuera a las empresas públicas y los ayuntamientos. Sobre este punto, Veloz precisó que “la deuda pública interna y externa, la deuda en su totalidad, está por encima de los 70,000 millones de dólares”, una cifra que supera los indicadores publicados habitualmente.
Durante su intervención, Veloz cuestionó la política comunicacional del Banco Central, señalando que las publicaciones semanales están orientadas a mantener una percepción de estabilidad que, a su juicio, oculta debilidades estructurales. El economista afirmó que “todas esas estadísticas se calculan sencillamente para decirle a la gente que todo está bien”, mientras el país mantiene un déficit fiscal permanente y una insuficiencia de ahorro interno para financiar su propia inversión. En ese sentido, criticó que el actual gobernador ha mantenido una estrategia basada en “incrementar los pasivos del Banco Central”, lo que en lugar de capitalizar la institución, ha agudizado sus problemas financieros de fondo.
Finalmente, el invitado abordó el impacto de la influencia del sector privado en las políticas públicas, asegurando que la orientación del Estado ha cambiado para satisfacer necesidades empresariales por encima de las sociales. Veloz indicó que la posible sustitución de las autoridades monetarias debería buscar una verdadera independencia de los grupos de poder. Al respecto, subrayó que “la orientación de las políticas públicas ahora no es para satisfacer las necesidades de la gente sino para satisfacer las necesidades del sector privado”, advirtiendo que los retos fiscales del país no se resolverán sin enfrentar la evasión y las exenciones que benefician a la oligarquía desde hace décadas.

