El Tribunal Constitucional reafirma su rol: no es una nueva instancia judicial
El sistema de justicia dominicano ha recibido una aclaración fundamental respecto a las funciones del Tribunal Constitucional (TC), tras recientes fallos que involucran casos de alta relevancia pública. Michael Hazim explicó que la revisión constitucional de las decisiones judiciales no convierte a este órgano en una instancia adicional para revalorar pruebas o hechos ya juzgados por la Suprema Corte de Justicia. Según sus palabras, “la sentencia que pone el punto final a un proceso judicial es la decisión de la Suprema Corte de Justicia”, y cuando un expediente llega al TC, su labor se limita a verificar que se haya respetado el debido proceso y la tutela judicial efectiva.
Durante su intervención, Michael Hazim enfatizó que la práctica de llevar casos al Tribunal Constitucional tras sentencias irrevocables ha generado confusiones en la población, haciéndoles creer que se trata de un paso ordinario más en la justicia. Al referirse a casos específicos como el de Odebrecht, señaló que el TC ha dejado sentado que no está para “examinar hechos ni para revalorar las pruebas”, sino para asegurar la “motivación racional razonable de las decisiones”. Esta clarificación busca evitar que los procesos se alarguen innecesariamente bajo la percepción de que el Constitucional funciona como una cuarta instancia judicial.
Por otro lado, el análisis abordó el impacto de la prisión preventiva en el país, la cual afecta a más del 50% de la población carcelaria. Michael Hazim subrayó que muchas personas permanecen recluidas sin haber sido juzgadas, lo que distorsiona la percepción de culpabilidad ante la opinión pública. “Uno es inocente hasta que se demuestre lo contrario”, afirmó, advirtiendo que a menudo el uso excesivo de esta medida responde a presiones sociales o mediáticas que marcan a los imputados antes de que un tribunal emita un veredicto final.

