Soberanía digital y control de datos: los desafíos del acuerdo estratégico con Google

El acuerdo estratégico firmado entre el gobierno de la República Dominicana y la empresa Google para convertir al país en un “hub” digital del Caribe trasciende la mera oportunidad tecnológica, situándose en un plano estrictamente geopolítico. Según las declaraciones de Greysis de la Cruz, este movimiento debe analizarse bajo la premisa de que “el poder se mide por quién está controlando los datos” y que la infraestructura digital es el “nuevo centro de poder mundial”. La analista enfatizó que esta alianza alinea al país con Estados Unidos en su competencia tecnológica frente a China, lo que implica una entrada “al tablero geopolítico a lo grande”.

A pesar de los beneficios en términos de modernización, inversión y conectividad, de la Cruz advirtió sobre los riesgos asociados a la soberanía digital, la cual “no puede ser simbólica”. Durante su intervención, cuestionó la capacidad de regulación local y la falta de transparencia sobre el manejo de la información privada, señalando que “no se dijo si el Estado va a garantizar que los datos de los dominicanos van a estar bajo el dominio del Estado y no bajo el dominio de una empresa privada”. Este punto es crítico, dado que el control de la información influye directamente en los servicios financieros, la inteligencia artificial y los procesos democráticos a través de la microsegmentación y las narrativas virales.

Finalmente, se destacó que la infraestructura digital debe entenderse como una infraestructura de poder, similar a lo que representaban los puertos comerciales en el siglo XX. Greysis de la Cruz planteó que el gran desafío para la nación es determinar si “República Dominicana está preparada para regular, para supervisar y para proteger los datos”. En el espacio donde también participan Julio Hazim y Michael Hazim, se concluyó que, si bien se vislumbra un futuro de mayor empleo y avances como el posible puerto de lanzamiento espacial en Oviedo junto a la NASA, la prioridad debe ser garantizar que estos pasos no extiendan una dependencia estratégica descontrolada.